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24/10/19
El estilo de crianza podría afectar la salud mental del niño [24-10-19]
El estilo de crianza podría afectar la salud mental del niño
Un estudio halla que hay menos probabilidades de depresión y ansiedad cuando las madres toman en cuenta las personalidades de sus hijos
Adaptar el estilo de crianza a la personalidad del niño puede reducir mucho el riesgo de depresión y ansiedad, aseguran investigadores.
El estudio de tres años de 214 niños y sus madres reveló que una buena concordancia entre los estilos de crianza y la personalidad del niño reducía el riesgo de éste de síntomas de depresión y ansiedad
Pero los niños en una relación mal emparejada tenían el doble de riesgo de síntomas de depresión y ansiedad.
Los niños tenían una edad promedio de nueve años al inicio del estudio de la Universidad de Washington, que aparece en la edición en línea del 1 de agosto de la revista Journal of Abnormal Child Psychology.
"Este estudio se aleja del abordaje de que un estilo de crianza vale para todos, y da consejo específico a los padres sobre cómo mitigar la ansiedad y depresión de sus hijos", aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad de Washington la autora líder Cara Kiff, residente en psicología de la Facultad de medicina de la universidad. "Tomamos en cuenta características que hacen a los niños vulnerables a la ansiedad y la depresión, e incluimos cómo eso conforma la manera en que los niños reaccionan a distintos métodos de crianza".
"Escuchamos hablar mucho de padres que se involucran en exceso, como las 'madres tigre' y los 'padres helicóptero'", señaló en el comunicado de prensa la coautora y profesora de psicología Liliana Lengua. "El instinto de los padres es ayudar y respaldar a sus hijos de alguna manera, pero no siempre está claro cómo hacerlo de la mejor forma. Esta investigación muestra que la crianza es un equilibrio entre intervenir o no con guía, respaldo y estructura según las pistas que proveen los niños".
Los niños que eran más capaces de controlar sus emociones y conducta eran más propensos a estar ansiosos o deprimidos si tenían un padre muy controlador. A esos niños les iba mejor emocionalmente cuando sus madres les daban algo de autonomía.
Pero los niños que eran menos capaces de regular sus emociones y acciones se beneficiaban de más estructura y guía, hallaron los investigadores.
"Los padres deben estar disponibles para ayudar, pero no para hacerse con el control, en las situaciones difíciles, y ayudar a sus hijos a navegar los desafíos por sí mismos", añadió Lengua.
23/10/19
Los niños comen demasiada carne: cómo compensar su dieta para una alimentación saludable
Los niños comen demasiada carne: cómo compensar su dieta para una alimentación saludable
bebesymas.com
Greenpeace presentó el informe '¿Qué hay de comer hoy?', en el que analizaba los menús de 55 comedores escolares de diversos colegios de Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia y Soria.
Entre las conclusiones obtenidas tras el análisis, la organización ha destacado el excesivo consumo de carne por parte de los niños españoles, con consecuencias negativas tanto para su salud como para el medioambiente. Te contamos cómo debería ser un menú infantil saludable, y qué podemos hacer desde casa para compensar la dieta de los niños y conseguir que sea equilibrada.
Los niños consumen demasiadas proteínas de origen animal
Las proteínas son importantes y necesarias para la salud, y si nos faltan podríamos sufrir deficiencia en el sistema inmunológico, problemas de crecimiento o intelectuales en el caso de los niños, o alteraciones de desarrollo del feto en el caso de mujeres embarazadas.
Pero al igual que es perjudicial una dieta defectuosa en proteínas, también lo es un exceso de las mismas, pues podría provocar alteraciones del metabolismo y de las funciones hepática, renal y hormonal, además de poner en riesgo la salud de los huesos e incrementar la obesidad.
Sin embargo, no es la primera vez que los estudios alertan del excesivo consumo de proteínas en las dietas infantiles (especialmente, proteínas de origen animal), y los últimos datos publicados por Greenpeace son buena muestra de ello.
En el informe '¿Qué hay de comer hoy?' la organización analiza los menús de 55 comedores de varios colegios españoles. Su objetivo es poner el foco en la importante labor que deberían realizar los colegios a la hora de velar por la alimentación saludable y equilibrada de los niños, pero que sin embargo, no siempre se hace.
Y es que el informe alerta de un exceso de proteínas animales en los menús escolares, presente en un 16% de los primeros platos y en un 96% de los segundos. Es decir, en la mayoría de casos analizados se consume carne hasta cuatro veces por semana, que es la cantidad máxima recomendada en la Guía de Comedores Escolares elaborada por la Sociedad Española de Nutrición.
Por eso, no es de extrañar que si la cantidad máxima semanal de proteínas se consume en tan solo cinco días de comedor escolar y en una única comida diaria, los niños cuenten con un exceso de proteínas en su dieta que las familias debemos tratar de compensar.
Cómo compensar su dieta para que sea equilibrada
Tal y como se aprecia en el informe de Greenpeace, la falta de cultura gastronómica que impera en la mayoría de comedores escolares es en buena parte responsable de este exceso de proteínas. Pero los padres también podemos y debemos hacer más, y en este sentido es fundamental velar por la alimentación equilibrada de nuestros hijos, asegurando menús caseros que compensen su dieta para que esta sea saludable:
- Recuerda que los requerimientos de proteínas en la dieta van disminuyendo con la edad. De este modo, y según la OMS, los bebés de entre seis y 12 meses deben consumir 1,6 g/Kg/día de proteínas, de entre 12 y 24 meses, 1,2 g/Kg/día de proteínas, y a partir de ahí, por cada año que cumplan la cantidad de proteínas requerida disminuirá en 0,05 gramos.
- Las proteínas deberían de ser un 65% de origen animal y un 35% de origen vegetal, por lo que debemos compensar unas con otras. Además, si en una comida mezclamos legumbres, arroz y verduras, las proteínas se complementan y alcanzan un valor biológico equivalente al de la proteína animal.
- Los hidratos de carbono deben constituir entre el 50 y el 60% del total diario. Las principales fuentes de hidrato de carbono son las frutas, verduras, legumbres y cereales.
- La OMS aconseja consumir, como mínimo, 400 gramos al día de frutas y verduras, tanto crudas como cocinadas. Por eso es importante incrementar su consumo en la dieta diaria, de manera que forme siempre parte fundamental de nuestro menú, además de incluirlo como tentempié.
- En cuanto a los lípidos o grasas, estos no deben superar el 30% del total de la dieta diaria, incluyendo aceites, mantequillas, frutos secos, embutidos y carnes magras.
Así pues, y en base a estas recomendaciones, es fundamental prestar la debida atención al menú del comedor de nuestros hijos, de manera que podamos preparar cenas equilibradas que compensen/completen la comida del mediodía, y no repetir ciertos alimentos.
Así sería un menú tipo equilibrado
Según la Sociedad Española de Nutrición, para que el menú de nuestros hijos sea saludable y equilibrado, deberíamos tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Alimentos a ofrecer diariamente: pan/cereales, especialmente integral (entre dos y cuatro raciones diarias); frutas y verduras; lácteos (entre dos y cuatro raciones diarias).
- Con frecuencia: frutos secos, como complemento a meriendas y postres. Recuerda que los menores de seis años no deben consumir frutos secos enteros, por riesgo de atragantamiento.
- Cuatro veces por semana: pescados, tanto blancos como azules, ya sean frescos, congelados o en conserva. En este sentido debemos evitar los peces grandes, por su alto contenido en mercurio.
- Tres veces por semana: huevos
- De tres a cuatro veces por semana: carnes, aunque es aconsejable asegurarse la obtención recomendada de hierro a través de otros alimentos como pescados y legumbres.
- De dos a tres veces por semana: legumbres (alubias, habas, lentejas, guisantes, garbanzos...)
La bollería industrial, cereales de desayuno o procesados, alimentos y bebidas azucaradas, y comida procesada y/o rápida no forman parte de una dieta equilibrada y saludable.
En definitiva, debemos asegurar a nuestros hijos una alimentación equilibrada, compensando las comidas escolares con las que hagamos en casa, y propiciando hábitos de vida saludables.
2/10/19
La fobia escolar existe: ¿qué la causa y cómo se trata?
La fobia escolar existe: ¿qué la causa y cómo se trata?
El psicólogo Jorge López Pérez Vallejo explica en qué consiste la fobia escolar
eleconomista.es
Este mes de septiembre han dado comienzo las clases escolares, y aunque de manera general se dice que los niños no quieren volver al colegio, existen casos en los que realmente es así: se trata de fobia escolar, y puede suponer un verdadero problema.
El psicólogo Jorge López Pérez Vallejo, experto en trastornos de ansiedad, fóbicos y obsesivos, explica que la fobia escolar se muestra como un temor intenso y prolongado en el tiempo ante la idea de tener que ir al colegio. Como síntomas, añade que "los niños presentan un intenso malestar emocional: ansiedad, irritabilidad, o incluso un exceso de molestias físicas (vómitos, dolor de cabeza, dolor de tripa, problemas para dormir) ante la idea de asistir a clase". Es decir, la ansiedad aparece de manera continua, y no solo ante situaciones de más estrés, como puede ser una presentación o un examen.
Es importante llevar a cabo un adecuado diagnóstico diferencial de la fobia escolar con el fin de no confundirla con otros problemas emocionales y conductuales con los que puede compartir algunas manifestaciones en común, "como el trastorno por ansiedad de separación, que suele aparecer antes que la fobia escolar, ante cualquier circunstancia que implique separarse de las figuras de apego; como la fobia social, que aparece ante cualquier situación en la que exista relación social; o la depresión infantil", aclara el psicólogo.
¿Y qué puede causar este tipo de fobia? No hay una respuesta clara, pero sí existen motivantes que pueden provocar un miedo incontrolable en algunos niños ante la posibilidad de no cumplir con lo que creen que se espera de ellos. "Puede verse motivada por diferentes factores, como la propia presión o miedo a no conseguir los objetivos escolares o las expectativas que sienten que sus padres han puesto en ellos; o situaciones de tensión provocadas por parte de otros compañeros. Las conductas agresivas o de intimidación activan miedos en el niño o niña que, si los padres no identifican a tiempo, pueden llevar a estadios lógicos de fobia escolar", apunta el psicoterapeuta.
En estos casos, el papel de los padres es el más importante, que tienen que intentar identificar el problema de su hijo y comprender qué puede estar ocurriendo, para poner solución. En el caso de que no puedan hacerlo solos, siempre pueden pedir ayuda profesional. En el caso de la Terapia Breve Estratégica, "reestructuraremos la percepción fóbica para hacer sentir al niño o a la niña los efectos reales que esta provoca, y sobre el hecho de que seguir evitando la situación solo confirma la propia incapacidad y empeora la situación. Con los padres también trabajamos directamente, rompiendo conductas y dando soluciones a los problemas de los niños y niñas que han hecho que se haya llegado a ese estado de fobia", ilustra López Vallejo.
Por tanto, la fobia escolar existe como tal, y puede encontrarse un tratamiento adecuado que ayude a mejorar hasta hacerla desaparecer, para tranquilidad de niños, padres y profesores.
14/5/18
El estrés infantil deja huella en los dientes y mandíbulas de los niños [14-5-18]
El estrés infantil deja huella en los dientes y mandíbulas de los niños
Se está produciendo un aumento preocupante del estrés entre los más pequeños, dando cifras del 8% de la población infantil y del 20% de los adolescentes
Las clases extraescolares, la preocupación por acceder a la mejor educación, la aceleración del aprendizaje… La presión social y académica impone sobre los más pequeños un nivel de estrés que puede afectar de forma severa a su salud bucodental. El estrés es la respuesta del organismo ante situaciones que se perciben de amenaza o de demanda que no se puede satisfacer. Y la infancia y adolescencia son periodos que se caracterizan por los cambios a los que los niños y adolescentes deben hacer frente. Estos cambios continuos, así como presiones externas de demanda académica, social y familiar pueden convertirse en elementos estresantes que interfieran en su normal desarrollo.
Según la Sociedad Española de Estudios de Ansiedad y Estrés, se está produciendo un aumento preocupante del estrés entre los más pequeños, dando cifras del 8% de la población infantil y del 20% de los adolescentes.
Sabemos que ante una situación de estrés mantenido o muy intenso, explica Assumpta Carrasquer, Directora de la Clínica Carrasquer de Odontología Integrada, se produce una fase de agotamiento y el organismo puede enfermar. «La reacción del cuerpo ante el estrés es muy variada, pero es la cavidad oral una de las partes más sensibles al mismo. Y los niños tienen menos capacidad para gestionar las situaciones de estrés, por lo que puede afectarles en mayor medida».
Efectos físicos
Comenta Carrasquer que el cuadro de estrés infantil hay efectos psíquicos (una alimentación compulsiva y habitualmente rica en azúcares, aumentando el riesgo de caries), fisiológicos (aumentan los niveles de la hormona del estrés, el cortisol, lo que provoca alteraciones en el sistema inmunitario y también se produce una disminución de la secreción de saliva y el ambiente oral se hace más ácido), y conductuales (alteraciones en la dieta, aparición de hábitos compulsivos como chuparse el dedo, mordisquearse las mejillas o el labio, succión del labio inferior, bruxismo y abandono de la higiene bucodental), que pueden afectar de manera directa o indirecta a su salud bucodental.
Uno de los primeros síntomas de estrés en la salud bucal de los niños es la enfermedad periodontal. Según la doctora María Moya, especialista en Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial de la clínica dental Ortofamily, «la ansiedad puede provocar inflamación y sangrado en las encías, un afección que puede derivar en el desarrollo de gingivitis (enfermedad crónica de las encías) con dolor al cepillado y una mayor sensibilidad dentaria».
La gingivitis o inflamación de las encías es más frecuente en estos niños, comenta Carrasquer, ya que se asocia un mayor acúmulo de placa bacteriana con una disminución de la respuesta inmunitaria. «La gingivitis puede evolucionar a periodontitis, cuando la inflamación de las encías va asociada a pérdida de hueso de soporte del diente, en casos severos o con predisposición genética asociada», señala.
Otros problemas asociadas al estrés son las llagas, aftas -pequeñas úlceras de etiología desconocida asociadas a deficiencias del sistema inmunológico-, herpes labial, lesiones autoprovocadas por mordisqueo de los labios o mucosa yugal. Otros hábitos como el chuparse el dedo o succión del labio inferior pueden provocar maloclusiones dentales, apunta Carrasquer.
Los expertos consideran importante detectar el estrés en los niños, ya que el niño sufre y puede afectar a su salud adulta. Pero a la vez es muy difícil, ya que ellos no saben cómo expresarlo. «Las revisiones bucodentales pueden ayudar mucho. El dentista puede ser el que detecte posibles cuadros de estrés en niños al identificar patologías asociadas. Los padres también deben estar alerta a determinados signos en la boca de sus hijos. Las encías rojas, el sangrado de encías al cepillarse los dientes, las llagas frecuentes, herpes labial habitual, rechinar los dientes, son signos que no deben pasar sin que un profesional especializado los evalúe», señala Carrasquer.
Por su parte, Moya, recomienda insistir en el cuidado bucal de los niños y adolescentes. «Es importante que el cepillado se haga de dos a tres veces al día de forma correcta y que acuda a sus revisiones periódicas con el dentista u ortodoncista para el control de su salud bucodental», afirma.
En este sentido, la Sociedad Española de Periodoncia e Implantes (SEPA) recomienda la revisión de las encías en los niños para diagnosticar posibles patologías de manera precoz, enseñar instrucciones de higiene para prevenir las enfermedades de las encías y detectar posibles problemas asociados como el estrés.
25/12/17
Los niños que tienen alergias alimentarias podrían sentirse inseguros en la escuela [25-12-17]
Un estudio pequeño halla que los niños más pequeños informaron sentirse más confiados con más supervisión
Los niños y los adolescentes que tienen alergias alimentarias potencialmente mortales podrían sentirse inseguros aislados y excluidos en sus escuelas, según sugiere un estudio pequeño.
Los investigadores encuestaron a diez niños de entre ocho y doce años, y a diez adolescentes de Canadá cuyas alergias alimentarias eran suficientemente graves como para tener que cargar con adrenalina inyectable en caso de que sufrieran una reacción alérgica.
Comparados con otros niños, los adolescentes se sintieron menos confiados con su ambiente en la secundaria y la información sobre alergias alimentarias que tenían el personal de la escuela y los padres.
Las escuelas se vieron como menos seguras porque no tenían salones con un maestro titular al comienzo del día, las zonas de almuerzo no tenían supervisión (y a veces hay guerra de comida) y pocos miembros del personal sabían acerca de las alergias. Las escuelas primarias se consideraron más seguras porque había más presencia paterna y rutinas constantes sobre los comedores, además de personal capacitado y estrategias de comunicación.
Los niños y los adolescentes pensaron que las mayores amenazas a su seguridad provenían de amigos, personal escolar y padres de otros alumnos mal informados. Muchos también dijeron que varias barreras ambientales y sociales los condujeron a la mofa y a sentimientos de aislamiento y exclusión.
Los niños tendieron a confiar en los padres y los maestros para sobrellevar la situación, mientras que los adolescentes con frecuencia se las arreglaron evitando alimentos arriesgados, educando a los demás acerca de las alergias, tratando de entender etiquetas de alimentos confusas y abandonado rápidamente lugares inseguros. Algunos dijeron que se sentían impotentes y abrumados, y hasta desarrollaron hábitos como lavarse las manos constantemente o retrasar la hora de la comida hasta que hubiera algún adulto presente que pudiera llevarlos al hospital si sufrían una reacción alérgica.
Los hallazgos, publicados en la edición de enero de la revista Risk Analysis, ofrecen información para los niños alérgicos a ciertos alimentos y para sus padres para influir sobre las políticas escolares sobre la gestión y el manejo de las alergias alimentarias, según escribieron los investigadores en un comunicado de prensa en la revista.
Debido al tamaño reducido, el estudio no debería ser considerado más que como exploratorio, advirtieron.
Según el comunicado, en los EE. UU., hasta 200 niños pequeños mueren anualmente por alergias graves a los alimentos.
24/12/17
Vitaminas “verdes” contra el estrés infantil [24-12-17]
Vitaminas “verdes” contra el estrés infantil
Cada vez son más numerosos los estudios que demuestran que la persistente desconexión con la naturaleza afecta, y mucho, a la salud física y mental de las personas, especialmente a los niños, a su nivel de estrés y su capacidad de concentración.
Algunos expertos se atreven hablar del “trastorno por déficit de naturaleza”, un trastorno no descrito como tal en los manuales médicos, pero que refleja un estilo de vida en el que está ausente una naturaleza “que es estratégica en la estimulación del sistema nervioso”.
Este “trastorno” en las sociedades occidentales parece estar asociado a la aparición de problemas físicos, como el aumento de las tasas de obesidad infantil y problemas respiratorios; psicológicos, como el incremento del diagnóstico del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Incluso se ha observado un mayor riesgo de exclusión social.
Así lo explica a EFEsalud el catedrático de Psicología Ambiental de la Universidad Autónoma de Madrid, José Antonio Corraliza, autor, junto a Silvia Collado, de varias investigaciones con 2.000 niños en edad escolar, compiladas ahora en el libro “Conciencia Ecológica y Bienestar en la Infancia” (Editorial CCS).
El estudio concluye que el mayor contacto con la naturaleza o espacios verdes reduce los niveles de estrés de los niños, aumenta su capacidad para afrontar los eventos adversos y favorece su capacidad de atención.
Y es que, según Corraliza, en términos evolutivos vivimos en las ciudades hace 10 segundos y nuestro sistema nervioso y fisiológico aún no se ha adaptado a los entornos urbanos actuales que caracterizan a los países desarrollados.
La naturaleza, mucho más que un capricho
Conservar la naturaleza es algo más que un capricho porque, no solo se trata de proteger animales y plantas, “es también una vía para mantener la calidad de vida y garantizar el futuro”, defiende Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, organización pionera en la conservación de la naturaleza y la biodiversidad en España, que ha abierto una nueva línea de trabajo para relacionar naturaleza y salud.
Recuerda que son ya muchas las publicaciones científicas que demuestran como más allá de los servicios ambientales que proporciona la naturaleza, ésta contribuye también a paliar algunos de los problemas de salud más importantes detectados en Europa, como los pulmonares y cardiovasculares por la contaminación del aire; los trastornos del sueño, hipertensión, irritación, derivados del ruido…; o el estrés generado por las cada vez más crecientes olas de calor.
Se ha comprobado que las zonas naturales, como las constituidas en Europa por la red Natura 2000 – el mayor conjunto de espacios protegidos del mundo- contribuyen y mucho a la salud de los ciudadanos.
Y a juicio de Ruiz, es “muy alentador” que se esté demostrando que la naturaleza puede ser una fantástica herramienta para combatir los principales problemas de salud a los que que se enfrentan los ciudadanos europeos y también una herramienta muy buena de integración social; además, un reciente estudio del Instituto Europeo de Políticas Ambientales resalta estos valores y anima a seguir trabajando en esta dirección.
Medicina forestal para la fibromialgia
Pero la vuelta a la naturaleza como fuente de salud tiene hoy en día una de sus máximas expresiones en la llamada “medicina forestal”
Esta medicina está muy extendida en algunos países como Japón, donde se han invertido grandes cantidades en investigación para demostrar el valor terapéutico de los bosques y además se han incorporado esas terapias en la cartera pública de servicios.
En España contamos con algunos proyectos pilotos, como el llevado a cabo en los hospitales de Santa Caterina y Josep Trueta , en Gerona, para aliviar los dolores de los pacientes con fibromialgia.
Los primeros resultados arrojan que estos pacientes pueden llegar a reducir a la mitad los días que sufren dolor cuando realizan ejercicios en esos espacios naturales.
Cada vez son más numerosos los estudios que demuestran que la persistente desconexión con la naturaleza afecta, y mucho, a la salud física y mental de las personas, especialmente a los niños, a su nivel de estrés y su capacidad de concentración.
Algunos expertos se atreven hablar del “trastorno por déficit de naturaleza”, un trastorno no descrito como tal en los manuales médicos, pero que refleja un estilo de vida en el que está ausente una naturaleza “que es estratégica en la estimulación del sistema nervioso”.
Este “trastorno” en las sociedades occidentales parece estar asociado a la aparición de problemas físicos, como el aumento de las tasas de obesidad infantil y problemas respiratorios; psicológicos, como el incremento del diagnóstico del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Incluso se ha observado un mayor riesgo de exclusión social.
Así lo explica a EFEsalud el catedrático de Psicología Ambiental de la Universidad Autónoma de Madrid, José Antonio Corraliza, autor, junto a Silvia Collado, de varias investigaciones con 2.000 niños en edad escolar, compiladas ahora en el libro “Conciencia Ecológica y Bienestar en la Infancia” (Editorial CCS).
El estudio concluye que el mayor contacto con la naturaleza o espacios verdes reduce los niveles de estrés de los niños, aumenta su capacidad para afrontar los eventos adversos y favorece su capacidad de atención.
Y es que, según Corraliza, en términos evolutivos vivimos en las ciudades hace 10 segundos y nuestro sistema nervioso y fisiológico aún no se ha adaptado a los entornos urbanos actuales que caracterizan a los países desarrollados.
La naturaleza, mucho más que un capricho
Conservar la naturaleza es algo más que un capricho porque, no solo se trata de proteger animales y plantas, “es también una vía para mantener la calidad de vida y garantizar el futuro”, defiende Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, organización pionera en la conservación de la naturaleza y la biodiversidad en España, que ha abierto una nueva línea de trabajo para relacionar naturaleza y salud.
Recuerda que son ya muchas las publicaciones científicas que demuestran como más allá de los servicios ambientales que proporciona la naturaleza, ésta contribuye también a paliar algunos de los problemas de salud más importantes detectados en Europa, como los pulmonares y cardiovasculares por la contaminación del aire; los trastornos del sueño, hipertensión, irritación, derivados del ruido…; o el estrés generado por las cada vez más crecientes olas de calor.
Se ha comprobado que las zonas naturales, como las constituidas en Europa por la red Natura 2000 – el mayor conjunto de espacios protegidos del mundo- contribuyen y mucho a la salud de los ciudadanos.
Y a juicio de Ruiz, es “muy alentador” que se esté demostrando que la naturaleza puede ser una fantástica herramienta para combatir los principales problemas de salud a los que que se enfrentan los ciudadanos europeos y también una herramienta muy buena de integración social; además, un reciente estudio del Instituto Europeo de Políticas Ambientales resalta estos valores y anima a seguir trabajando en esta dirección.
Medicina forestal para la fibromialgia
Pero la vuelta a la naturaleza como fuente de salud tiene hoy en día una de sus máximas expresiones en la llamada “medicina forestal”
Esta medicina está muy extendida en algunos países como Japón, donde se han invertido grandes cantidades en investigación para demostrar el valor terapéutico de los bosques y además se han incorporado esas terapias en la cartera pública de servicios.
En España contamos con algunos proyectos pilotos, como el llevado a cabo en los hospitales de Santa Caterina y Josep Trueta , en Gerona, para aliviar los dolores de los pacientes con fibromialgia.
Los primeros resultados arrojan que estos pacientes pueden llegar a reducir a la mitad los días que sufren dolor cuando realizan ejercicios en esos espacios naturales.
29/11/17
Asma infantil síntomas y diagnóstico [29-11-17]
Asma infantil síntomas y diagnóstico
Asma infantil síntomas y diagnóstico. Elasmaes una enfermedad que presenta dificultades respiratorias, que generalmente son causadas por una obstrucción en los bronquios, generando una cantidad excesiva de mocos que terminan por taparlos, sin permitir la circulación correcta del aire hacia los pulmones.
Si bien el síntoma principal delasmaes la dificultad respiratoria, muchas veces viene acompañada de otros síntomas como una tos seca de sonido diferente, silbidos en el pecho que refieren a una inflamación de las vías aéreas, opresión en el pecho y un cansancio extremo justamente porque el niño no puede respirar correctamente.
Todos estos síntomas son de gran importancia para que el especialista pueda diagnosticar correctamente el cuadro y prescribir la medicación que el pequeño necesita. Más allá de los síntomas mencionados el especialista tomará referencias familiares, sobre todo de los padres y realizará algunas pruebas adicionales.
Entre las pruebas más relevantes para diagnosticar el asma, se realiza una medición pulmonar, y se deben descartar otros problemas como fibrosis pancreática, reflujo gastrointestinal, etc. La prueba pulmonar se realiza mediante un espirómetro para saber exactamente la capacidad pulmonar del pequeño frente a las crisis.
16/11/17
Test: ¿Sabe por qué su hijo no come? [16-11-17]
Test: ¿Sabe por qué su hijo no come?
Cada vez que el reloj marca las 7:00 a.m., las 12 del día o las 6 de la tarde, hay hogares que viven una especie de batalla… es la lucha diaria de los padres para que sus hijos se coman toda la comida que se les sirve.
Si usted es protagonista de esta historia, no se sienta mal, pues este fenómeno (muy normal) afecta a la mayoría de familias. Claro que es muy frustrante que su hijo se niegue a comer todo lo que le sirve en el plato, y por eso es importante que usted se informe primero sobre las posibles causas y luego pueda actuar en ese sentido.
El siguiente quiz mide tres posibles variables por las que su hijo deja parte de los alimentos en el plato. Las respuestas le podrían aportar importantes claves para dar punto final a esta situación.
1. Mi hijo llora cada vez que lo llamo a comer.
a. Sí
b. No
c. A veces
2. Él come, siempre y cuando sea en sus horarios y sus espacios.
a. Sí
b. No
c. A veces
3. Hay comidas con las que no protesta.
a. Sí
b. No
c. A veces
4. Se aburre mientras come y además lo hace muy lento.
a. Sí
b. No
c. A veces
5. ¿Usted le sirve todos los grupos de alimentos?
a. Sí
b. No
c. A veces
6. Si todos comemos comida pedida a domicilio, él la come sin problemas.
a. Sí
b. No
c. A veces
7. El problema es con las verduras y las frutas.
a. Sí
b. No
c. A veces
8. ¿Usted tiene que obligarlo a comer?
a. Sí
b. No
c. A veces
9. ¿Le sirve la misma cantidad de comida que hace algunos años?
a. Sí
b. No
c. A veces
10. ¿Alguna vez ha castigado a su hijo a través de la comida?
a. Sí
b. No
c. A veces
Y LAS RESPUESTAS SON…
La nutricionista dominicana Raquel Tejada explica que las tres variables que se miden con este cuestionario son: la comida, la ambientación y las porciones que se sirven.
Si su respuesta fue afirmativa en las preguntas 3 y 7, es porque los alimentos que su hijo está ingiriendo no son de su agrado y es hora de implementar cambios.
En este caso, el mercado editorial e internet son una excelente fuente de ideas para que, junto con su imaginación y creatividad, comience a preparar en casa menús diferentes que “disfracen” los ingredientes que a su hijo no le gustan tanto. ¡Nunca falla armar un plato de carita feliz con nariz de zanahoria y boca de tomate!
En el caso de que los “sí” estén en las respuestas 4 y 9 es porque un especialista debería determinar si la cantidad de comida que usted le da a su hijo es la correcta. Es hora de consultar al nutricionista, quien basado en datos específicos sobre la edad, estatura, contextura y actividades del niño, le dará un plan ideal.
Finalmente, si su respuesta fue afirmativa en las preguntas 1, 2, 5, 6, 8 y 10, es indicador que deberá tomar acciones inmediatas para que la hora de comer se asocie a aspectos positivos y agradables. Por ejemplo; nada de amenazas ni castigos ni premios que tengan que ver con comida, y prohibidos totalmente los sermones y los regaños en la mesa, así como recordar que el mismo menú que come toda la familia se le debe servir a los niños que ya están en la edad de “comer de todo”.
¿POR QUÉ LOS NIÑOS COMEN MENOS?
Ellos comen en relación a su tamaño, quizá con más frecuencia y tamaño que los adultos. Los niños están en crecimiento y desarrollo de sus órganos, por eso sienten más hambre y la sacian con el alimento que demandan con cierta regularidad. Pero llega un momento en que no siempre es así.
Algunos niños dejan de comer a los 9 meses y otros hasta el año y medio o los 2 años. Durante el segundo año, en cambio, el crecimiento es mucho más lento: unos 9 cm de alto y un par de kilos. Según cálculos de los expertos, los niños de año y medio comen un poco más que los de 9 meses; y los padres que no están informados de este hecho piensan que si con un año de edad su bebé come tanto, con dos comerá el doble. El resultado es un conflicto inevitable entre los padres y el niño.
La doctora Tejada explica que “la cantidad de alimento que cada persona necesita es muy variable; por eso algunos niños comen mucho más o mucho menos que sus compañeros de la misma edad y tamaño”. La experta asegura que la palabra clave en este proceso es “balance”, pues eso permitirá que se pueda alimentar al niño con todos los grupos alimenticios, sin caer en abusos de uno u otro. “Si combinamos la alimentación balanceada con actividad física regular (30 minutos al día, cinco veces a la semana), se logra un resultado exitoso”.
A continuación una serie de tips para alcanzar el éxito en la alimentación de sus hijos y hacer de la hora de comer la de mayor provecho en el día.
- Fomente un ambiente agradable. Evite a toda costa que la comida esté condicionada al castigo y al premio.
- Cambie en el niño su percepción de la cantidad de comida. Sírvale la comida que realmente necesita (el pediatra o el nutricionista le dirá cuánta en función de su edad) en un plato grande. Así percibirá que hay poca cantidad de comida en su plato.
- Fomente su autonomía. Permítale que le ayude en la preparación de la comida -déjele, por supuesto, las tareas más fáciles y seguras- (ver recuadro), a poner platos y servilletas en la mesa o deje que él mismo se sirva.
- Propicie la alimentación equilibrada. El éxito radica en que el niño pruebe una variada cantidad de alimentos saludables, para ir acostumbrando su paladar a distintos sabores.
- Evite la complacencia. La hora de la comida tiene un lugar, un tiempo y un fin claro y necesario. No le permita comer en un lugar diferente al comedor ni frente al televisor.
- Ofrézcale solo lo que necesita. No pretenda que su hijo consuma la misma cantidad de alimento que los adultos de la familia.
- Asegúrese de que su hijo se mueva más y esté sentado menos. Lo esencial es realizar actividad física de forma regular y mantener una alimentación balanceada.
LOS BENEFICIOS DE QUE ELLOS COCINEN
Los niños que ayudan a preparar sus propias comidas comen significativamente más verduras que los que no están involucrados en la cocina. Es el resultado de un estudio que el año pasado realizó el Centro de Investigación de Nestlé en Suiza, para el Journal Appetite.
"Encontramos que los niños que cocinan junto a sus padres comen toda la porción que les sirven, y una cantidad significativamente mayor de verduras”, asegura la nutricionista Klazine Van Der Horst, quien dirigió el equipo de científicos. Esto podría tener su explicación en el hecho de que pudieron elegir libremente los diferentes vegetales que se incluirían en las ensaladas.
También hubo una correlación entre el tiempo dedicado a la preparación de la comida y el dedicado a comerla, así como el nivel de disfrute. Esto sugiere que los niños que pasan tiempo en la cocina también pasarán más tiempo en la mesa y disfrutarán de la experiencia de comer mucho más.
29/10/17
¿Cómo afecta a la salud de los hijos el divorcio de sus padres? [29-10-17]
¿Cómo afecta a la salud de los hijos el divorcio de sus padres?
En salud, los cambios sociales no se pasan por alto y uno de los más relevantes en la actualidad es el aumento de divorcios. Cada año, en nuestro país se rompen más de 100.000 parejas. En 2014 (según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística), se produjeron 105.893 rupturas, que engloban divorcios, separaciones y nulidades. A estos datos, hay que sumar el fin de las parejas que viven juntas pero que no están registradas. Esta situación no pasa desapercibida para casi nadie, ni siquiera para los pediatras de Atención Primaria que cada vez atienden más casos de niños que acuden con síntomas físicos derivados del divorcio de sus padres, y no por ninguna enfermedad.
Para los niños, un divorcio es una situación estresante, por lo que es frecuente que somaticen este hecho al no contar aún con recursos suficientes para expresar sus emociones. Es decir, lo manifiestan con síntomas físicos como dolores de barriga, fiebre, irritabilidad, cambios de algunas decisiones sanitarias como, por ejemplo, vacunar o no al niño», señala Martínez.
El tema de los divorcios y su abordaje en las consultas de pediatría fue una de las ponencias más destacadas en el 13º Curso de actualización de Pediatría de Atención Primaria, celebrado recientemente en Madrid. En su charla, Martínez manifestó la importancia de atender desde las consultas no sólo los problemas físicos sino también su contexto social: «Somos pediatras de familia (...) los niños no viven solos, no vienen solos a la consulta, dependen absolutamente de su núcleo familiar, aunque tengan padres separados. Y esta realidad obliga al pediatra más biologicista a unir lo biológico con lo biográfico, pues no es posible aislar artificialmente órganos y funciones de muchas de las circunstancias sociales que influyen en la salud». Por tanto, «un hecho biográfico relevante, a tener en cuenta ante cualquier niño con síntomas psicológicos, es la separación reciente de sus padres, sobre todo si es conflictiva», señala.
Síntomas físicos
Desde su larga experiencia, García Pérez defiende que «el pediatra tiene que añadir a la historia clínica del niño una historia social porque siempre que hay una alteración de conducta, hay que preguntar el contexto familiar». En ocasiones, lo padres cuentan en consulta lo que está pasando, pero otras veces no es así, señala este especialista, y es el médico quien tiene que preguntar. A veces basta simplemente con escuchar.
«Los pediatras sabemos que, por ejemplo, el destete, un cambio de domicilio o el comienzo de la escuela infantil pueden ser circunstancias más importantes para un niño que una viriasis. No obstante, las historias clínicas, plagadas de episodios banales, toses y estornudos, raramente recogen estos datos, ni otros tan relevantes como la muerte o la enfermedad grave de un progenitor, el divorcio reciente o conflictivo de sus padres, etc. Hechos trascendentes que conocemos sin necesidad de hacer un tercer grado a la familia si tenemos una actitud de escucha activa en la consulta», añade Martínez.
Sin embargo, a veces, llegar a todo no es fácil, sobre todo por la falta de profesionales que tiene el Sistema Nacional de Salud en la actualidad. Los datos reflejan que el 30% de la población infantil está siendo atendida por médicos no especialistas en Pediatría. Así, y según señala una nota de prensa de la AEPap, «para garantizar la calidad en la atención, son precisas ratios máximas de 1.000 tarjetas sanitaria por pediatra».
«En general, los pediatras podemos manejar los síntomas normales en la consulta, y sólo en algunos casos derivar a un psicólogo», afirma Martínez. Está claro que los problemas psicosociales aumentan las consultas y es preciso atenderlos, «pero evidentemente no somos psicólogos, jueces, ni trabajadores sociales con fonendoscopio. Además, es importante desmedicalizar los problemas de la vida y, en este sentido, la mayoría de las separaciones no requiere atención por expertos de ningún tipo. Solo acompañamiento y comprensión», sostiene esta profesional.
Por su parte, Marta Carulla, psiquiatra infantil del Hospital Sant Joan de Déu en Barcelona afirma que «se recomienda derivar a un especialista de salud mental cuando existe afectación psicopatológica del niño». De este modo, añade «no deberíamos psiquiatrizar situaciones vitales frecuentes». En estos casos, el entorno del niño (padres, pediatras, escuela) debería observar cómo se va adaptando el pequeño progresivamente a la nueva situación y detectar si hay signos de alarma. Un divorcio, como hemos dicho anteriormente, es una situación estresante de la vida, «un estresor importante que implica cambios en los referentes principales del niño y requiere un proceso de adaptación; la reacción de los niños a este cambio dependerá del manejo adecuado que hagan los padres y de la vulnerabilidad individual», asegura Carulla.
Pautas
Lo importante de todo es tener la información necesaria para saber gestionar la situación y que los niños sufran lo menos posible. «Hay padres que vienen a consulta justo cuando han tomado la decisión de separarse para saber qué es lo que tienen que hacer ante sus hijos. Para que les demos unas pautas de cómo actuar y saber gestionar el divorcio. También es verdad que estos casos de prevención son menos frecuentes que aquellos que vienen tras las consecuencias de un mal divorcio», afirma Silvia Álava, psicóloga infantil del centro Álava Reyes de Madrid y autora de los libros Queremos hijos felices y Queremos que crezcan felices.
En este caso, Álava habla desde el ámbito privado, donde sí es muy frecuente que los niños y/o los padres acudan a consulta por estos temas, bien por recomendación o por consejo de sus médicos o de sus profesores pero, sobre todo, por la voluntad de los propios padres, para ayudarles en el proceso», explica.
Las consecuencias para los niños son mucho peores cuando hay una mala gestión del divorcio: cuando ambos padres descalifican al otro miembro de la pareja delante del niño; cuando éste está en mitad de las discusiones de los mayores y lo utilizan como árbitro; cuanto le piden que tome posición por alguno de los dos progenitores; o cuando no hay un buen entendimiento entre la ex pareja. Por ello, los adultos deben ser conscientes de que no se debe mezclar nunca a los hijos en los problemas de la pareja, porque ahí es cuando los pequeños sufren.
«Los niños necesitarán ayuda de un profesional, sobre todo, cuando los síntomas sean intensos, por ejemplo, si tienen una ansiedad muy elevada. Desde las consultas se trabaja siempre a la vez, con el niño y con los padres», apunta Álava. Sin embargo, «si un divorcio se hace de forma sana, la adaptación del niño a la nueva situación no tendría por qué conllevar problemas emocionales. Por tanto, la clave de todo está en que los padres sepan gestionar bien el divorcio», concluye.
¿Qué deben hacer los padres?
Las consecuencias en los niños pueden ser más o menos graves dependiendo de varios factores. Influye el grado de conflicto previo entre los padres, si se ha criado o no conjuntamente a los hijos y la capacidad económica de ambos progenitores así como su estilo de vida. Del mismo modo, añade Jesús García Pérez, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Social , las reacciones de los niños dependerán de la edad, de las explicaciones recibidas, si se mantiene o no relación con ambos padres, si hay acuerdos entre los progenitores, si hay entre ellos un cierto grado de hostilidad, etc. Este especialista ofrece 14 pautas para orientar a los padres en cómo ayudar a los niños en su divorcio:
- Exprésele su cariño constantemente y hable con ellos todas las veces que sea necesario de forma clara y honesta, escuchándoles bien y comprobando que no les queda ninguna duda.
- Dedique al menos unos minutos para estar con sus hijos, preferentemente haciendo algo que les guste.
- Recuérdeles que no tienen la culpa de la separación, y que tampoco pueden hacer nada para unirles de nuevo.
- Observe los cambios de conducta que puedan tener.
- Mantenga la misma estructura, límites y disciplina de siempre, pues esto les dará tranquilidad y seguridad.
- Apoye las relaciones de sus hijos con la familia de su ex pareja, a menos que sean perjudiciales para ellos.
- Busque ayuda en familiares y amigos para manejar las emociones.
- Cuanto mejor esté con su ex pareja, mejor se encontrarán los niños.
- No deje que su hijo esté en mitad del conflicto, ni mucho menos que sea un árbitro.
- No hable mal de su ex pareja delante de ellos.
- No use a sus hijos para averiguar cosas de su ex pareja.
- No compita con su expareja por el amor de sus hijos.
- No se refugie en los niños para sentirse mejor (si necesita hablar, busque un amigo, no use a los niños como confidentes).
- No les mienta ni les engañe, en este momento, deben saber que pueden confiar en usted.
26/9/17
A los niños con necesidades especiales les acosan más y les va peor en la escuela [26-9-17]
A los niños con necesidades especiales les acosan más y les va peor en la escuela
El autor de un estudio enfatiza que hay que tomar en cuenta el bienestar del niño ‘completo’
Muchos niños con ‘necesidades especiales’ que luchan con problemas médicos, emocionales o conductuales con frecuencia también se enfrentan a problemas sociales y académicos en la escuela, sugiere un estudio reciente.
Investigadores de EE. UU. dieron seguimiento al progreso de más de 1,450 estudiantes de cuarto a sexto cursos en 34 escuelas rurales, y hallaron que un tercio se enfrentaba a necesidades especiales de atención de salud como asma, dolor crónico, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), discapacidades del aprendizaje, y problemas emocionales o conductuales.
Esos niños, de tres grandes distritos escolares de Maryland y Virginia Occidental, también eran más propensos a ser acosados o a sentirse socialmente aislados en sus escuelas, y a perturbar más las clases, según el estudio de sección cruzada que aparece en la edición del 25 de julio de la revista Pediatrics.
“La salud afecta el rendimiento escolar”, anotó el coautor del estudio, el Dr. Christopher B. Forrest, profesor de pediatría del Hospital Pediátrico de Filadelfia. “Las necesidades especiales de atención de salud tienen efectos variados sobre los resultados escolares, que aumentan las probabilidades de que estos niños no hagan una transición exitosa a la adultez”.
Para el estudio, Forrest y colegas obtuvieron datos de encuestas de estudiantes y sus padres, que rellenaron un cuestionario que medía los problemas de salud a largo plazo que requieren de servicios de salud o causan problemas funcionales. Se determinó que los niños tenían una necesidad especial de atención de salud si sufrían de una afección que duraba más de doce meses y necesitaban intervenciones como fármacos recetados, terapia, consejería u otros servicios médicos, de salud mental o educativos.
Además, se observaron los registros escolares en cuanto a la asistencia, calificaciones y puntuaciones en pruebas estandarizadas de rendimiento.
Forrest dijo que el hallazgo de que uno de cada tres estudiantes tenía una necesidad especial fue alto, mayor que en una encuesta nacional de 2003 que indicaba que el 20 por ciento de los niños de 6 a 17 años sufrían de tales afecciones. Pero añadió que algunos de los problemas que surgen de las afecciones crónicas tienden a llegar a su punto máximo en las edades estudiadas por él y su equipo. Los chicos eran el doble de propensos que las chicas a tener una necesidad especial de atención de salud, halló el estudio.
Pero los hallazgos generales del estudio fueron desalentadores, lamentó Forrest. Los niños con necesidades especiales de atención de salud “tienen diferencias significativas en su participación y relaciones escolares, además del logro académico”, planteó. “Prepara una trayectoria para estos niños que es muy angustiante”.
La alta proporción de familias de bajos ingresos que viven en los tres distritos estudiados podría haber contribuido a los resultados del estudio, anotó Forrest, porque las escuelas de mayores ingresos podrían tener más programas disponibles para ayudar a los niños a ajustarse a las necesidades especiales antes de cuarto curso.
“No es un estudio nacional”, comentó. “Algunas comunidades podrían tener mejores recursos que otras”.
James Wendorf, director ejecutivo del Centro nacional de Discapacidades del Aprendizaje en la ciudad de Nueva York, alabó el estudio, y dijo que “observó al niño completo”.
“Ciertamente muestra una vez más que las discapacidades del aprendizaje tienen un efecto demostrable en el logro escolar de los niños”, comentó Wendorf. “Sabemos que los estudiantes con discapacidades del aprendizaje… se enfrentan a desafíos sociales y emocionales muy distintivos que pueden llevarles a situaciones difíciles. También sabemos que muchas de estas cosas se intensifican cuando los niños crecen”.
Y dado que el estudio usó un diseño de sección cruzada, Forrest dijo que no pudo descartar la causalidad inversa, que los niños con malos resultados escolares también tengan más probabilidades de ser etiquetados con una necesidad especial de atención de salud.
Dado que los problemas relacionados con estas necesidades especiales no pueden ser calificados solo como relacionados con la salud o la educación, Forrest también cuestionó en qué forma las comunidades pueden reunir ambos sistemas cuando cada uno está financiado de forma tan distinta.
“También creo que es el tipo de desafío que comenzamos a comprender en el siglo XXI”, dijo. “Tenemos que tomar en cuenta a la persona completa… y reconocer que los individuos necesitan que los sistemas de salud y los de educación trabajen juntos”.
24/8/17
El TDAH duplica el riesgo de lesión de un niño, según un estudio [24-8-17]
Las conductas impulsivas pueden llevar a los niños a actuar sin pensar, señalan expertos
Los niños que sufren de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) tienen el doble de probabilidades de lesionarse lo suficiente para necesitar atención médica que otros niños, halla un estudio reciente.
Más de cinco millones de niños de EE. UU., o sea alrededor del 9.5 por ciento, habían sido diagnosticados con TDAH para 2007, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Los niños con la afección actúan impulsivamente, tienen dificultades para prestar atención que con frecuencia afectan su capacidad de tener éxito en la escuela, y en algunos casos, son físicamente hiperactivos.
En el estudio, investigadores analizaron datos de cuestionarios rellenados por los padres de 4,745 niños de quinto curso en Houston, Los Ángeles y Birmingham, Alabama, que evaluaban los síntomas de TDAH.
Aunque los cuestionarios no eran diagnósticos oficiales del TDAH, los investigadores dijeron que los niños que puntúan alto en la evaluación del TDAH son propensos a sufrir de la afección.
Los padres de niños que puntuaron en el percentil 90 de síntomas de TDAH tenían el doble de probabilidades de reportar que su hijo había resultado lesionado en el año anterior que los padres de los niños en el percentil más bajo (el 10) de síntomas de TDAH.
“El TDAH es un trastorno que se asocia con conductas impulsivas, los niños hacen cosas sin pensar. Se asocia con falta de atención, en realidad no prestan atención a los riesgos del ambiente. Y se asocia con la función ejecutiva (planificar y pensar por adelantado, y tener inhibición cuando es necesario)”, explicó el autor del estudio David Schwebel, director del Laboratorio de Seguridad de los Jóvenes de la Universidad de Alabama, en Birmingham. “Los niños con TDAH no tienen esas habilidades bien desarrolladas, y esa combinación de cosas les lleva a tomar riesgos y comportarse impulsivamente, lo que les lleva a lesionarse”.
El estudio aparece en la edición de septiembre y octubre de la revista Academic Pediatrics.
También se pidió a los padres calificar los síntomas de sus hijos del trastorno de conducta, un patrón de comportamientos desafiantes, antisociales y agresivos. Los niños que puntuaron en el percentil 90 de síntomas de trastorno de la conducta (una afección que con frecuencia se caracteriza por romper reglas, acoso, daño a la propiedad, hacer daño a los animales y/o otras violaciones de las normas sociales) también tenían 1.5 veces más riesgo de lesión que los niños en el percentil 10. Sin embargo, cuando los investigadores ajustaron otras variables, solo los síntomas de TDAH se asociaban significativamente con las lesiones.
Algunos niños tienen tanto TDAH como un trastorno de la conducta, apuntaron los investigadores, y los síntomas se pueden solapar. Análisis posteriores mostraron que los síntomas del TDAH como la impulsividad se asocian más firmemente con lesiones que el comportamiento desafiante asociado con el trastorno de la conducta. Tampoco hubo una interacción estadísticamente significativa entre el TDAH y el trastorno de la conducta.
“Hay que pensar antes de actuar. Los niños con TDAH actúan antes de pensar”, apuntó Alan Delamater, profesor de pediatría y psicología de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami.
En el estudio, alrededor del diez por ciento de los niños se habían lesionado una vez el año anterior, 3.5 por ciento se habían lesionado más de una vez, y 86 por ciento no habían resultado lesionados.
Los tipos de lesiones incluían fracturas óseas (52 por ciento), esguinces y torceduras (15 por ciento), y cortadas y hematomas (15 por ciento). Los chicos eran más propensos a lesionarse que las chicas, y los niños blancos eran más propensos a sufrir lesiones que los hispanos.
Aunque pasar la temporada de fútbol o las vacaciones de verano en un yeso no es divertido para un niño con TDAH, los padres deben de preocuparse más por un riesgo incluso más grave, apuntó Schwebel.
Las lesiones son la principal causa de muerte entre los niños de once años, y aunque muchas de esas muertes son causadas por accidentes con vehículos motorizados, no todas lo son.
Un estudio reciente del equipo de Schwebel halló que los niños con TDAH son más propensos a tomar riesgos al cruzar la calle. Aunque los niños con TDAH eran igual de propensos a recordar mirar en ambas direcciones en un cruce de peatones simulado, tendían a cruzar la calle con menos tiempo de sobra frente al tráfico entrante y a evitar más accidentes por muy poco.
“Los niños con TDAH tomarán riesgos. Se vuelve aterrador cuando se tiran a la piscina de cabeza, o cruzan la calle y los choca un coche”, apuntó Schwebel.
Otras investigaciones han hallado que los adolescentes con TDAH son más propensos a sufrir accidentes vehiculares, apuntó Delamater.
Entonces, ¿qué deben hacer los padres?
Saber que un niño con TDAH está en mayor riesgo de lesión es importante, concurrieron los expertos. “Los padres de niños que muestran esos síntomas deben ser incluso más vigilantes para prevenir las lesiones, y los médicos de atención primaria deben aconsejar a los padres sobre el mayor riesgo”, apuntó Delamater.
Por supuesto, eso se hace más difícil a medida que los niños crecen y no siempre están a la vista de papá o mamá, así que también es importante obtener ayuda para el trastorno, enfatizó Schwebel. Se ha demostrado que tanto la psicoterapia como los fármacos reducen los síntomas.
Y aunque decirlo es más fácil que hacerlo, los padres de niños con TDAH “deben enseñarles a ser cautos, a pensar sobre lo que hacen y a reconocer situaciones que puedan ser peligrosas” hasta donde les sea posible, añadió.
20/8/17
Jugar 'sin pantallas' es lo mejor para el cerebro de los niños pequeños [20-8-17]
Incluso la programación 'educativa' es menos sana que el juego independiente, aseguran expertos
Los juegos no estructurados son mucho mejores que la televisión o los videos para fomentar el desarrollo cerebral en bebés y niños pequeños, asegura una nueva declaración de política de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP).
El juego libre ayuda a los niños menores de dos años a aprender a pensar de forma creativa, resolver problemas y desarrollar las habilidades de razonamiento y motrices a una edad temprana. También les enseña a divertirse por sí mismos, señalaron los expertos pediátricos en un comunicado de prensa de la AAP.
Aunque se mercadean muchísimos programas de video para bebés y niños pequeños como educativos, no existe evidencia que respalde esta afirmación, advirtió la AAP. El grupo también dijo que una exposición extensiva a la televisión y a los videos pone a los niños en riesgo de retrasos en el desarrollo del lenguaje cuando comienzan la escuela.
Incluso cuando los padres ven sus propios programas, les distrae y reduce la interacción con los niños. La intromisión de los programas de televisión de los padres también puede interferir con las oportunidades de un niño pequeño de aprender con el juego y otras actividades.
En general, los niños pequeños necesitan y aprenden mejor mediante la interacción con otras personas, y no de programas de televisión ni videos, aconseja la AAP.
La declaración de política describe varias recomendaciones para padres y cuidadores.
La AAP desaconseja el uso de medios de comunicación electrónicos entre los niños menores de dos años. Si los padres deciden permitir a sus hijos ver televisión o videos, deben fijar límites en el tiempo de uso y tener una estrategia para gestionar la utilización.
Cuando los padres no tienen tiempo para jugar activamente con un niño, deben optar por el juego independiente supervisado en lugar de la tele o los videos, señalaron los autores en el comunicado de prensa. Por ejemplo, dé al niño bloques de construcción para jugar en el suelo mientras el padre prepara la cena.
No coloque una televisión en la habitación del niño, advirtieron los expertos. Ver televisión antes de irse a dormir puede causar malos hábitos de sueño y horarios irregulares de sueño, lo que puede llevar a problemas con el estado de ánimo, la conducta y el aprendizaje.
"En la 'cultura del logro' de hoy en día, lo mejor que puede hacer por su hijo es darle la oportunidad de jugar de forma no estructurada, tanto con usted como independientemente. Es algo que los niños tienen que hacer para averiguar cómo funciona el mundo", señaló en el comunicado de prensa de la AAP la autora líder, la Dra. Ari Brown, miembro del Consejo sobre Comunicaciones y Medios de Comunicación de la AAP.
La declaración de política fue presentada el martes en la Conferencia y exhibición nacionales de la AAP en Boston, y aparece en línea y en la edición impresa de noviembre de la revista Pediatrics.
healthfinder.gov
15/6/17
Un trastorno que sufre el 3% de escolares [15-6-17]
Un trastorno que sufre el 3% de escolares
El 70% de los chicos que lo padecen tiene hiperactividad, impulsividad y dispersión. El tratamiento es interdisciplinario.
La primera vez que recibió un llamado de la maestra de Ignacio para informarle que el niño casi nunca terminaba las tareas en la clase y distraía a sus compañeros, Mariana (sus nombres fueron cambiados para preservar su identidad) pensó que con una penitencia el problema de su hijo se solucionaría.
Sin embargo, las conductas siguieron repitiéndose y, dado que a ella también le resultaba difícil que Ignacio hiciera los deberes en su casa, decidió buscar una maestra particular, lo que tampoco resultó una solución definitiva.
Durante los meses siguientes deambuló por diferentes consultorios médicos y psicológicos, hasta que alguien le habló del déficit atencional. Tras una serie de estudios que confirmaron el diagnóstico, comenzó a trabajar para ayudarlo.
“El TDAH (sigla con la que se conoce al déficit atencional) es un cuadro neurobiológico de etiología orgánica que, en interacción con el contexto, genera una conducta determinada”, explica la psiquiatra infanto- juvenil Andrea Abadi, coordinadora del área Psiquiatría e Interdisciplina del servicio de Salud Mental Pediátrica del Hospital Italiano de Buenos Aires. El síntoma capital es la dispersión, pero también se presenta con hiperactividad e impulsividad, señala la médica.
“Además de lo conductual, hay una dificultad en la función de la parte anterior del cerebro, que afecta las funciones ejecutivas, o sea a la capacidad de diseñar un plan de acción, de organizarse, de inhibir una respuesta, entre otras”, precisa.
“Se nace, se crece y se muere con TDAH”, pero si la persona es correctamente tratada y ayudada, puede lograr una calidad de vida satisfactoria, agrega Eugenia Patiño, neuropediatra del área de Neurología Infantojuvenil (Cetes) en Córdoba.
Ambas especialistas brindaron talleres para profesionales y padres de niños con este trastorno en el Simposio Internacional de Neurología y Neuropsicología Infantojuvenil, organizado por las fundaciones Feteni y Cetes, que se realizó a fines del mes pasado en Córdoba.
Los primeros síntomas. Las estadísticas mundiales indican que entre el tres y cinco por ciento de los niños en edad escolar padecen déficit atencional. El 70 por ciento cursa este cuadro con impulsividad, hiperactividad y dispersión, mientras que el 30 por ciento restante sólo tiene esta última característica. “Siempre debe haber dispersión, si no, no es un TDAH”, explica Abadi.
El déficit atencional se manifiesta en los primeros años de vida. En estos momentos, los padres encuentran algunos problemas para controlar la conducta de su hijo. Y el cuadro se expresa con más claridad al ingresar a la escuela, cuando los chicos no logran los objetivos académicos.
“Quienes sólo manifiestan esta patología con dispersión pasan inadvertidos, no molestan y no generan problemas, por lo que los padres tardan en consultar y el diagnóstico suele hacerse más tarde, después de tercer grado. A medida que la escuela se complejiza, tienen más necesidad de organizar carpetas y hacer trabajos prácticos, y los problemas se hacen mayores”, dice Abadi.
“Los chicos que a la dispersión suman hiperactividad e impulsividad son muy respondedores, reaccionan frente a pequeñas cosas y se los confunde con violentos. Descargan furia sin intención y sin pensarlo, a los 30 segundos se arrepienten y piden perdón, pero a las dos horas vuelven a hacerlo”, agrega Patiño.
Ambas expertas explican que tienen conductas que todos los chicos presentan, pero es la intensidad y la frecuencia lo que lleva a pensar que están frente a un problema.
Medicación sola no alcanza. “Estos niños no prestan atención y no se organizan porque no saben cómo hacerlo. Pero esto se puede aprender. Existen tratamientos y múltiples maneras de ayudarlos. Lo primordial es la consulta temprana y la aceptación”, dice Patiño.
El diagnóstico de TDAH es lo primero y se realiza a través de entrevistas clínicas al paciente y a sus familiares.
El interrogatorio debe recorrer toda la vida del niño y el objetivo es descartar que su comportamiento se deba a otras cuestiones. Luego, el trabajo es totalmente interdisciplinario: intervienen neuropediatras, psiquiatras, psicólogos neurocognitivos, psicopedagogos.
“Por un lado, se realiza un abordaje con orientación familiar y escolar, porque el niño, los padres y los docentes deben saber manejar la situación. Incluso algunos chicos requieren abordaje individual para manejar la impulsividad, manejarse en ámbitos sociales, tener estrategias de estudio y organización. Y luego, otra de las estrategias probadas es la medicación”, afirma Abadi.
En este sentido, la especialista indica que aquella idea de que a estos niños “se los dopa con remedios” es falsa, porque las drogas que se usan (en general, metilfenidato y atomoxetina) no son sedativas.
“Además, hay muchos niños con TDAH que no requieren medicación pero, si la necesitan, es importante saber que esto solo no soluciona el problema”, dice
El TDAH no termina en la infancia, sino que afecta a estas personas durante toda su vida: en los ámbitos familiar y académico, en el grupo de amigos; y, cuando se hacen adultos, en el trabajo. Por eso, en cada etapa necesitarán de diferentes ayudas para poder llevar una existencia organizada.
Lo más importante es que sean comprendidos y que ellos mismos comprendan la importancia de no abandonarse jamás, coinciden las expertas.
15/5/17
Bronquiolitis: claves para evitar el ataque del "virus silencioso"
Bronquiolitis: claves para evitar el ataque del "virus silencioso"
Se trata de una de la enfermedades más comunes durante la época invernal, que causa el 30% de las internaciones de niños en pediatría.
sinmordaza.com
La bronquiolitis afecta principalmente a los niños menores de dos años. Es una enfermedad viral que produce inflamación en los bronquiolos -las áreas mas pequeñas de los bronquios- encargados de llevar el aire a los pulmones. La bronquiolitis es la inflamación de las vías aéreas pequeñas, fundamentalmente en niños menores de dos años. Es por eso que cuando el frío asedia conviene cuidar a los más pequeños, ya que las complicaciones suelen incluir hospitalización.
Ana María Balanzat, jefa del Departamento de Pediatría del Hospital de Clínicas, señaló que el aspecto crítico de la patología ocurre cuando la enfermedad progresa y el pulmón no puede cumplir con su función básica de oxigenación, lo que conlleva a un cuadro de insuficiencia respiratoria. "La falta de oxígeno en sangre y tejidos, y la acumulación de dióxido de carbono pueden poner en peligro la vida del niño que la padece. En estas situaciones se requiere internación y administración de oxígeno", explicó.
La bronquiolitis puede manifestarse con síntomas leves (fiebre, tos, decaimiento, congestión nasal) y confundirse con una gripe común o incrementar su intensidad generando dificultad para respirar. Por ellos se la considera un virus silencioso. Aunque menos del 5% de los pacientes requieren internación en época invernal, esta afección es la responsable de más del 30% de los casos de internación pediátrica. Igualmente, solo en un porcentaje muy pequeño de casos puede ser mortal.
"Los niños menores de dos meses de edad, lactantes prematuros, niños desnutridos, inmnunodeficientes, con afecciones pulmonares crónicas o cardíacas previas tienen más posibilidades de contraer esta enfermedad y cursarla con mayor gravedad", apuntó Balanzat.
Además, la especialista aclaró que al igual que en la mayoría de las enfermedades virales, no existe un tratamiento específico: la hidratación y oxigenación son las medidas terapéuticas disponibles. "Hay que evitar los remedios caseros. La consulta médica precoz es fundamental para que el profesional pueda detectar la gravedad del caso", comentó la experta.
Una medida de prevención es evitar la exposición de los niños al humo de cigarrillo en sus hogares. Estudios demostraron que a los menores que alcanzan el humo, tienen de 4 a 6 veces más riesgo de contraer la enfermedad o de requerir hospitalización por dicha causa. Dentro de las medidas preventivas de máxima eficacia, también figura la lactancia materna, fundamental para mejorar el sistema inmunitario del niño. Y es recomendable mantener la casa bien ventilada y evitar los lugares demasiado concurridos.
"En la actualidad no existe vacuna para prevenir los tipos de bronquiolitis causados por virus sincitial respiratorio o adenovirus, pero en caso del virus de la influenza la vacuna antigripal es altamente efectiva. La misma debe ser administrada anualmente en los mayores de seis meses y menores de dos años", concluyó Balanzat.
Se trata de una de la enfermedades más comunes durante la época invernal, que causa el 30% de las internaciones de niños en pediatría.
sinmordaza.com
La bronquiolitis afecta principalmente a los niños menores de dos años. Es una enfermedad viral que produce inflamación en los bronquiolos -las áreas mas pequeñas de los bronquios- encargados de llevar el aire a los pulmones. La bronquiolitis es la inflamación de las vías aéreas pequeñas, fundamentalmente en niños menores de dos años. Es por eso que cuando el frío asedia conviene cuidar a los más pequeños, ya que las complicaciones suelen incluir hospitalización.
Ana María Balanzat, jefa del Departamento de Pediatría del Hospital de Clínicas, señaló que el aspecto crítico de la patología ocurre cuando la enfermedad progresa y el pulmón no puede cumplir con su función básica de oxigenación, lo que conlleva a un cuadro de insuficiencia respiratoria. "La falta de oxígeno en sangre y tejidos, y la acumulación de dióxido de carbono pueden poner en peligro la vida del niño que la padece. En estas situaciones se requiere internación y administración de oxígeno", explicó.
La bronquiolitis puede manifestarse con síntomas leves (fiebre, tos, decaimiento, congestión nasal) y confundirse con una gripe común o incrementar su intensidad generando dificultad para respirar. Por ellos se la considera un virus silencioso. Aunque menos del 5% de los pacientes requieren internación en época invernal, esta afección es la responsable de más del 30% de los casos de internación pediátrica. Igualmente, solo en un porcentaje muy pequeño de casos puede ser mortal.
"Los niños menores de dos meses de edad, lactantes prematuros, niños desnutridos, inmnunodeficientes, con afecciones pulmonares crónicas o cardíacas previas tienen más posibilidades de contraer esta enfermedad y cursarla con mayor gravedad", apuntó Balanzat.
Además, la especialista aclaró que al igual que en la mayoría de las enfermedades virales, no existe un tratamiento específico: la hidratación y oxigenación son las medidas terapéuticas disponibles. "Hay que evitar los remedios caseros. La consulta médica precoz es fundamental para que el profesional pueda detectar la gravedad del caso", comentó la experta.
Una medida de prevención es evitar la exposición de los niños al humo de cigarrillo en sus hogares. Estudios demostraron que a los menores que alcanzan el humo, tienen de 4 a 6 veces más riesgo de contraer la enfermedad o de requerir hospitalización por dicha causa. Dentro de las medidas preventivas de máxima eficacia, también figura la lactancia materna, fundamental para mejorar el sistema inmunitario del niño. Y es recomendable mantener la casa bien ventilada y evitar los lugares demasiado concurridos.
"En la actualidad no existe vacuna para prevenir los tipos de bronquiolitis causados por virus sincitial respiratorio o adenovirus, pero en caso del virus de la influenza la vacuna antigripal es altamente efectiva. La misma debe ser administrada anualmente en los mayores de seis meses y menores de dos años", concluyó Balanzat.
3/5/17
Dislexia afecta rendimiento escolar y social [3-5-17]
Dislexia afecta rendimiento escolar y social
Guadalajara, Jalisco.- La dislexia, entendida como un defecto en la lecto-escritura y fallas ortográficas, es un importante motivo de fracaso escolar en el primero y segundo grados de educación básica, además de que afecta en la socialización del paciente.
La pediatra con adiestramiento en Neurología, Martha Elba González Cuevas, adscrita a la Coordinación de Atención Médica del IMSS en Jalisco, resaltó las consecuencias de la dislexia, pese a que puede captarse desde temprana edad, incluso en la lactancia.
'Se trata de un problema en el que la desatención de los padres de familia juega un papel toral, ya que generalmente se enteran de que los niños tienen dislexia cuando inician su educación escolar y reprueban', recalcó la especialista.
Confundir letras, por ejemplo 'la p y la q', así como palabras, 'sol por los', son apenas algunas de las características de los niños disléxicos.
'Pese a tener las funciones mentales íntegras, estos niños empiezan a ser relegados en las escuelas por su dificultad para aprender, lo que además les genera resentimiento y aislamiento que a la larga derivan en conductas antisociales', dijo.
Destacó que para un maestro de 60 alumnos que se encuentre con que algunos no aprenden, no se puede esperar porque incumple objetivos y entonces va relegando a los niños, lo que les genera sentimientos de minusvalía.
Refirió que aun cuando no se ha determinado con exactitud el origen de la dislexia, se sabe que alguna deficiencia en la bioquímica de la neurotransmisión cerebral interviene en su desarrollo y no atendida puede persistir hasta la edad adulta.
Los padres de familia deben estar muy atentos en el proceso de desarrollo y crecimiento de los niños.
No sostener la cabeza a los tres meses, como es lo normal, y no dar palmadas sobre cualquier objeto que se muestre al bebé, especialmente libros o cualquier otro impreso, son, entre otros, datos sugestivos de que ese niño tiene algún problema que debe ser atendido.
Los padres de familia deben saber también que un niño normal va a caminar antes del año y que en promedio entre los siete y ocho meses, es capaz de 'meter las manos' cuando siente que se va a caer, dijo, para agregar que en la dislexia el factor hereditario es también muy importante.
Otro punto que no debe pasar desapercibido por los padres de familia es el hecho de que, en promedio, un niño empieza a hablar a más tardar alrededor de los 16 meses.
En México no existe una estadística respecto a la frecuencia de la dislexia; sin embargo se sabe que en España un cuatro por ciento de la población escolar la padece, mientras que en Estados Unidos, llega hasta un 20 por ciento y en el Reino Unido al 10 por ciento.
12/4/17
Los niños con asma tienen un riesgo un 51% mayor de desarrollar obesidad
Los niños con asma tienen un riesgo un 51% mayor de desarrollar obesidad
somospacientes.com
Los niños que padecen asma presentan una probabilidad hasta un 51% mayor de desarrollar obesidad durante las etapas infantil y adolescente. Un riesgo incrementado, sin embargo, que se reduce en un 43% en aquellos menores que utilizan medicación de rescate para sus crisis de la enfermedad. Así lo muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles (Estados Unidos) y publicado en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.
En palabras del doctor Zhanghua Chen, director del estudio, “el asma y la obesidad se presentan en una gran cantidad de ocasiones de una forma conjunta durante la infancia, pero aún desconocemos si los niños con asma tienen un mayor riesgo de desarrollo de obesidad, si los menores obesos acaban presentando asma, o ambos. Y ahora, nuestro trabajo refuerza las evidencias de sugieren que un historial de asma en los primeros años de la vida puede incrementar el riesgo de obesidad infantil”.
Mayor riesgo de obesidad
En el estudio, los investigadores analizaron por un periodo superior a 10 años la evolución de 2.171 menores –el 13,5% con asma– que, con edades comprendidas entre los 5 y los 8 años, presentaban un peso basal normal.
Concluido el seguimiento del estudio, el 15,8% de los menores, todavía en su etapa infantil o ya en la adolescencia, habían desarrollado obesidad. Así, y una vez descartados otros factores de riesgo como la etnia, el nivel de ejercicio físico, los ingresos familiares, la cobertura médica o la exposición al tabaco, el riesgo de presentar obesidad fue hasta un 51% superior en los participantes con asma.
Sin embargo, los resultados también mostraron que el uso de medicación de rescate, pero no así de medicación para el control de la enfermedad, redujo el incremento del riesgo de obesidad asociado al asma en un 43%.
Como concluye el doctor Frank D. Gilliland, co-autor del estudio, “nos sorprendió que la medicación de rescate para el asma, pero no así medicación para controlar la enfermedad, redujera la obesidad. Un hecho que requiere ser analizado en nuevas investigaciones. Sea como fuere, nuestro trabajo refuerza la importancia del diagnóstico y tratamiento precoz del asma para, de esta manera, romper el ‘círculo vicioso’ del asma aumentado el desarrollo de la obesidad y la obesidad provocando un incremento de los síntomas del asma”.
somospacientes.com
Los niños que padecen asma presentan una probabilidad hasta un 51% mayor de desarrollar obesidad durante las etapas infantil y adolescente. Un riesgo incrementado, sin embargo, que se reduce en un 43% en aquellos menores que utilizan medicación de rescate para sus crisis de la enfermedad. Así lo muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles (Estados Unidos) y publicado en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.
En palabras del doctor Zhanghua Chen, director del estudio, “el asma y la obesidad se presentan en una gran cantidad de ocasiones de una forma conjunta durante la infancia, pero aún desconocemos si los niños con asma tienen un mayor riesgo de desarrollo de obesidad, si los menores obesos acaban presentando asma, o ambos. Y ahora, nuestro trabajo refuerza las evidencias de sugieren que un historial de asma en los primeros años de la vida puede incrementar el riesgo de obesidad infantil”.
Mayor riesgo de obesidad
En el estudio, los investigadores analizaron por un periodo superior a 10 años la evolución de 2.171 menores –el 13,5% con asma– que, con edades comprendidas entre los 5 y los 8 años, presentaban un peso basal normal.
Concluido el seguimiento del estudio, el 15,8% de los menores, todavía en su etapa infantil o ya en la adolescencia, habían desarrollado obesidad. Así, y una vez descartados otros factores de riesgo como la etnia, el nivel de ejercicio físico, los ingresos familiares, la cobertura médica o la exposición al tabaco, el riesgo de presentar obesidad fue hasta un 51% superior en los participantes con asma.
Sin embargo, los resultados también mostraron que el uso de medicación de rescate, pero no así de medicación para el control de la enfermedad, redujo el incremento del riesgo de obesidad asociado al asma en un 43%.
Como concluye el doctor Frank D. Gilliland, co-autor del estudio, “nos sorprendió que la medicación de rescate para el asma, pero no así medicación para controlar la enfermedad, redujera la obesidad. Un hecho que requiere ser analizado en nuevas investigaciones. Sea como fuere, nuestro trabajo refuerza la importancia del diagnóstico y tratamiento precoz del asma para, de esta manera, romper el ‘círculo vicioso’ del asma aumentado el desarrollo de la obesidad y la obesidad provocando un incremento de los síntomas del asma”.
11/4/17
Odontología pediátrica, la importancia de la prevención
Odontología pediátrica, la importancia de la prevención
ideal.es.-Raquel Fdez Valdivia
La mejor arma para disfrutar de unos dientes sanos y una sonrisa reluciente es la prevención, de ahí que la odontología pediátrica sea tan importante para la salud dental de los adultos del mañana.
Lo ideal, siempre, es acudir al dentista antes de que surjan alteraciones o problemas en la boca, ya que así podrán prevenirse caries o posicionamientos inadecuados de los dientes y corregir los factores que podrían ocasionar estos problemas más adelante.
La erupción de los dientes de leche tiene lugar entre los 6 y 24 meses de edad. A los 6 años, estos dientes empezarán a cambiarse por los definitivos, un periodo que suele durar hasta los 12 años. A diferencia de lo que puede creerse, los dientes de leche deben tratarse si aparecen caries o traumatismos, ya que de forma contraria podrían aparecer infecciones u otros problemas más graves posteriormente.
Las semanas antes de la aparición de sus primeros incisivos, el bebé podría empezar a morder con ansiedad todo lo que se encuentre a su mano como juguetes o mantas. También es común que se inflamen un poco las encías y que al tocarlas puedan apreciarse bajo ellas estos primeros dientes.
En este proceso, el niño puede aumentar el babeo y sentir irritación, pero no tiene porqué ir acompañado de fiebre o diarreas. En el caso de que se den estas patologías será mejor acudir al pediatra, ya que no siempre deben achacarse a la dentición.
A pesar de que los niños se acostumbran rápidamente a las molestias que implica la salida de los primeros dientes, existen algunos trucos para calmar el dolor, como son la aplicación de frío a través del mordedor o el chupete, previamente metidos en la nevera o el frotamiento de las encías con un cepillo especial para con agua o con un mordedor.
Los primeros dientes deberán limpiarse con una gasa humedecida en agua, y poco a poco ir introduciendo el cepillado y la pasta dental. Hasta los 3 años el cepillado lo realizarán los padres, y posteriormente seguirán supervisándolo hasta que el niño adquiera el hábito de cepillarse tras cada comida y tenga habilidad manual suficiente.
Hábitos perjudiciales para la salud dental de los más pequeños
A menudo no somos conscientes de la repercusión de determinados actos en los más pequeños. Por ejemplo, en cuanto a la alimentación, deben evitarse alimentos de consistencia blanda y pegajosa, como los chocolates o las chucherías, así como las bebidas azucaras o ácidas, ya que atacan directamente a los dientes y producen la aparición de caries. De igual modo, además de retirarse el uso del chupete entorno a los dos años, para evitar posibles alteraciones bucales, deberá evitarse untar éste en alimentos azucarados como miel o leche condensada. Otro de los factores que puede provocar un incorrecto desarrollo facial es la succión del dedo, una manía que debe evitarse a tiempo ya que puede ocasionar graves consecuencias.
Como se ha comentado anteriormente, los golpes en los dientes de leche pueden afectar a los dientes permanentes que se están formando. En el caso de que el diente se rompa o salga por completo, deberá guardarse en suero fisiológico o agua refrigerada y acudir lo antes posible al dentista, evitando envolverlo en servilletas o limpiarlo. Posteriormente, las visitas al dentista se pautarán cada 6 meses, en función de la salud dental del niño.
A pesar de que los dientes de leche sean pasajeros, su cuidado, y los hábitos que se crean en el niño, determinarán la formación y patologías de la boca adulta de nuestros hijos. En Clínica Dental Apneadent cuentan con grandes especialistas en odontopediatría para llevar a cabo todos los tratamientos pertenecientes a la rama de odontología infantil.
ideal.es.-Raquel Fdez Valdivia
La mejor arma para disfrutar de unos dientes sanos y una sonrisa reluciente es la prevención, de ahí que la odontología pediátrica sea tan importante para la salud dental de los adultos del mañana.
Lo ideal, siempre, es acudir al dentista antes de que surjan alteraciones o problemas en la boca, ya que así podrán prevenirse caries o posicionamientos inadecuados de los dientes y corregir los factores que podrían ocasionar estos problemas más adelante.
La erupción de los dientes de leche tiene lugar entre los 6 y 24 meses de edad. A los 6 años, estos dientes empezarán a cambiarse por los definitivos, un periodo que suele durar hasta los 12 años. A diferencia de lo que puede creerse, los dientes de leche deben tratarse si aparecen caries o traumatismos, ya que de forma contraria podrían aparecer infecciones u otros problemas más graves posteriormente.
Las semanas antes de la aparición de sus primeros incisivos, el bebé podría empezar a morder con ansiedad todo lo que se encuentre a su mano como juguetes o mantas. También es común que se inflamen un poco las encías y que al tocarlas puedan apreciarse bajo ellas estos primeros dientes.
En este proceso, el niño puede aumentar el babeo y sentir irritación, pero no tiene porqué ir acompañado de fiebre o diarreas. En el caso de que se den estas patologías será mejor acudir al pediatra, ya que no siempre deben achacarse a la dentición.
A pesar de que los niños se acostumbran rápidamente a las molestias que implica la salida de los primeros dientes, existen algunos trucos para calmar el dolor, como son la aplicación de frío a través del mordedor o el chupete, previamente metidos en la nevera o el frotamiento de las encías con un cepillo especial para con agua o con un mordedor.
Los primeros dientes deberán limpiarse con una gasa humedecida en agua, y poco a poco ir introduciendo el cepillado y la pasta dental. Hasta los 3 años el cepillado lo realizarán los padres, y posteriormente seguirán supervisándolo hasta que el niño adquiera el hábito de cepillarse tras cada comida y tenga habilidad manual suficiente.
Hábitos perjudiciales para la salud dental de los más pequeños
A menudo no somos conscientes de la repercusión de determinados actos en los más pequeños. Por ejemplo, en cuanto a la alimentación, deben evitarse alimentos de consistencia blanda y pegajosa, como los chocolates o las chucherías, así como las bebidas azucaras o ácidas, ya que atacan directamente a los dientes y producen la aparición de caries. De igual modo, además de retirarse el uso del chupete entorno a los dos años, para evitar posibles alteraciones bucales, deberá evitarse untar éste en alimentos azucarados como miel o leche condensada. Otro de los factores que puede provocar un incorrecto desarrollo facial es la succión del dedo, una manía que debe evitarse a tiempo ya que puede ocasionar graves consecuencias.
Como se ha comentado anteriormente, los golpes en los dientes de leche pueden afectar a los dientes permanentes que se están formando. En el caso de que el diente se rompa o salga por completo, deberá guardarse en suero fisiológico o agua refrigerada y acudir lo antes posible al dentista, evitando envolverlo en servilletas o limpiarlo. Posteriormente, las visitas al dentista se pautarán cada 6 meses, en función de la salud dental del niño.
A pesar de que los dientes de leche sean pasajeros, su cuidado, y los hábitos que se crean en el niño, determinarán la formación y patologías de la boca adulta de nuestros hijos. En Clínica Dental Apneadent cuentan con grandes especialistas en odontopediatría para llevar a cabo todos los tratamientos pertenecientes a la rama de odontología infantil.
5/4/17
Bebés deben ejercitarse 3 horas contra obesidad [5-4-17]
Bebés deben ejercitarse 3 horas contra obesidad
Inglaterra lanzó una nueva campaña contra el sobrepeso en la que incluso los más pequeños deben participar; recomiendan que menores caminen a la escuela
En una nueva campaña contra la obesidad, el gobierno británico publicó el lunes directrices que indican que los niños menores de 5 años -incluyendo aquellos que aún no caminan- deben hacer ejercicio todos los días.
En sus primeras pautas para niños tan jóvenes, el Departamento de Salud dijo que los niños menores de 5 años que puedan caminar deben hacer actividad física durante al menos tres horas al día.
Los funcionarios sanitarios agregaron que los padres deben reducir el tiempo de sedentarismo de sus hijos mientras ven televisión o son llevados en un cochecito para niños. Las tres horas de actividad deben distribuirse a lo largo del día.
Las autoridades dijeron que es probable que la dosis diaria de ejercicio infantil se cumpla simplemente a través del juego, pero que podría incluir también actividades como caminar a la escuela.
Para los bebés que no caminan aún, el gobierno dijo que los padres deben alentar la actividad física desde el nacimiento, como al poner a los infantes a que jueguen sobre el vientre de sus padres o tengan sesiones de natación con ellos.
El gobierno dijo que deben considerarse las capacidades individuales físicas y mentales de los niños en la interpretación de los consejos.
"Es vital que los padres introduzcan a los niños a pasatiempos divertidos y de actividad física para ayudar a prevenir que se conviertan en niños obesos, que a su vez puedan volverse adultos obesos con riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y algunos tipos de cáncer" , afirmó en un comunicado Maura Gillespie, directora de políticas y promoción de la Fundación Británica del Corazón.
Casi una cuarta parte de los adultos británicos son obesos y los expertos estiman que para 2050 el 90% de los adultos tendrá sobrepeso.
De acuerdo con una encuesta de salud de 2008, que recurrió a dispositivos para medir la cantidad de ejercicio que practicaba la gente en realidad, las autoridades encontraron que apenas un 5% de los británicos cumplían con el nivel mínimo de actividad física aconsejado por el gobierno: alrededor de 150 minutos de ejercicio moderado a vigoroso a la semana, incluyendo alguno todos los días.
Para los niños de entre 5 y 18 años, Gran Bretaña recomienda por lo menos una hora de ejercicio diario, que debe incluir actividades intensas para fortalecer los músculos y los huesos.
En Estados Unidos, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan a niños y adolescentes tener alrededor de una hora o más de actividad física cada día.
De acuerdo con el Institute of Medicine (Instituto de Medicina, una organización independiente en Washington DC) , los niños deben tener al menos 15 minutos de ejercicio por cada hora que pasan en la guardería.
28/3/17
¡Ojo! si su hijo menor de dos años se acatarra y tiene dificultad para respirar
¡Ojo! si su hijo menor de dos años se acatarra y tiene dificultad para respirar
La bronquiolitis es la primera causa de hospitalización en lactantes
abc.es
Si su bebé es menor de dos años y tiene un catarro, tos y dificultad para respirar, acuda al pediatra. Es posible que sea una bronquiolitis y hay que estar ojo avizor porque esta enfermedad es la primera causa de hospitalización en niños de esa edad, fundamentalmente, en menores de un año.
El doctor Martín Navarro, profesor titular de Pediatría de la Universidad de Sevilla, jefe de servicio y director de la Unidad de Gestión Clínica de Pediatría y áreas específicas del hospital universitario Virgen Macarena advierte a los padres de que toda precaución es poca porque, además, la incidencia va aumentando y no hay un tratamiento curativo, es decir, no hay una medicación contra el virus que la origina, si bien en la actualidad se está investigando sobre una vacuna y a los prematuros que les dan de alta en la época de más frío se les pueden suministrar unos anticuerpos pero no son eficaces al ciento por ciento.
La bronquiolitis es una inflamación de la vía aérea pequeña, o sea, los bronquiolos, y afecta a menores de 24 meses, preferentemente de menos de un año. Aparece con un catarro y dificultad respiratoria acompañada de sibilancias o pitos. El origen es una infección viral y, aunque hay varios virus, el más frecuente es el VRS (virus respiratorio sincitial), el responsable del 90% de los casos de bronquiolitis en lactantes.
Otra de las características de esta enfermedad es que cursa en brotes epidémicos. En España, de octubre a marzo o abril, siendo los picos ascendentes los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero, los de más frío.
«En nuestro país —dice Martín Navarro— es la causa de hospitalización del 3,5% de los lactantes y del 15 al 20% de niños prematuros con menos de 32 semanas de gestación. Esos datos se pueden extrapolar a Sevilla perfectamente así como los de la incidencia de la enfermedad pues parece que hay una tendencia al alza en todo el mundo, sobre todo del número de casos que necesitan ingreso hospitalario y no puedo decirle a qué se debe porque no hay explicación». Lo que sí se sabe y se acepta, según este experto, es que el 90% de los menores de un año han tenido contacto con el virus VRS pero no todos han desarrollado una bronquiolitis.
Y los que la sufren tampoco la padecen con la misma intensidad pues hay diferentes estadíos de gravedad. Así, hay bronquiolitis leves que se tratan en casa y otras más severas que precisan de hospitalización y que pueden llevar a los niños hasta la UCI.
«Un niño menor de dos años con un catarro de vías altas que empiece con tos y dificultad respiratoria debe ir al pediatra porque es el cuadro de inicio de la bronquiolitis, y él decidirá, en su caso, si necesita tratamiento domiciliario u hospitalización, pero todos, todos, aunque no ingresen sí necesitan un seguimiento posterior», insiste Navarro no sin antes añadir que los menores con más factores de riesgo son los prematuros, cardiópatas, niños con inmunodeficiencias o con enfermedades neurológicas, pero sobre todo los pretérminos.
La enfermedad dura de 5 a 7 días y una vez que se supera hay veces que no tiene consecuencias y otras en las que los niños desarrollan un cuadro de sibilancias recurrentes o sea, que van a tener en un futuro bronquiolitis disneizantes de repetición.
El virus se contagia por la respiración pero también por el contacto. «Por eso es importante —sigue el doctor Navarro— que las madres se laven muy bien las manos, que se limpien los juguetes y todo lo que entre en contacto con el niño, que se evite la inhalación pasiva del tabaco, el hacinamiento en las habitaciones, las cuales deben de ventilarse bien, usar pañuelos desechables, un aporte de líquido adecuado, pero sobre todo el lavado de manos que ha salvado tantas vidas como la penicilina».
El diagnóstico inicial se hace sencillamente explorando al niño, si bien una vez en el hospital, en caso de que tenga que ir, se investiga el virus y se hace una serie de estudios, para entre otros fines, aislar a los pacientes.
En cuanto a los tratamientos, si la bronquiolitis es leve y el niño puede estar en la casa ha de tener «la hidratación necesaria, lavado nasal, aspiración de secreciones y estar en decúbito supino y con la cabeza levantada de 30 a 45 grados», dice el doctor Navarro que añade evitar fumar en la vivienda y no abrigar al niño en exceso y ser reevaluado cada 24 horas por el pediatra.
Si tiene dificultad respiratoria y está indicado que vaya al hospital una vez allí «hay dos cosas realmente eficaces: que esté bien hidratado y aporte de oxígeno en caso de que sea necesario». Según la gravedad, se ensayan algunos medicamentos para ver la respuesta con broncodilatadores inhalados, con adrenalina nebulizada y suero salino hipertónico, pero todo como un tratamiento sintomático y viendo la respuesta del paciente.
Pero hay un porcentaje de niños que necesitan ir a Cuidados Intensivos . Allí, además de la oxigenación disponen de unos sistemas de ventilaciòn mecánica no invasiva. Con una mascarilla con una presión adecuada se le administra el oxígeno y así se evita intubarlo.
La bronquiolitis es la primera causa de hospitalización en lactantes
abc.es
Si su bebé es menor de dos años y tiene un catarro, tos y dificultad para respirar, acuda al pediatra. Es posible que sea una bronquiolitis y hay que estar ojo avizor porque esta enfermedad es la primera causa de hospitalización en niños de esa edad, fundamentalmente, en menores de un año.
El doctor Martín Navarro, profesor titular de Pediatría de la Universidad de Sevilla, jefe de servicio y director de la Unidad de Gestión Clínica de Pediatría y áreas específicas del hospital universitario Virgen Macarena advierte a los padres de que toda precaución es poca porque, además, la incidencia va aumentando y no hay un tratamiento curativo, es decir, no hay una medicación contra el virus que la origina, si bien en la actualidad se está investigando sobre una vacuna y a los prematuros que les dan de alta en la época de más frío se les pueden suministrar unos anticuerpos pero no son eficaces al ciento por ciento.
La bronquiolitis es una inflamación de la vía aérea pequeña, o sea, los bronquiolos, y afecta a menores de 24 meses, preferentemente de menos de un año. Aparece con un catarro y dificultad respiratoria acompañada de sibilancias o pitos. El origen es una infección viral y, aunque hay varios virus, el más frecuente es el VRS (virus respiratorio sincitial), el responsable del 90% de los casos de bronquiolitis en lactantes.
Otra de las características de esta enfermedad es que cursa en brotes epidémicos. En España, de octubre a marzo o abril, siendo los picos ascendentes los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero, los de más frío.
«En nuestro país —dice Martín Navarro— es la causa de hospitalización del 3,5% de los lactantes y del 15 al 20% de niños prematuros con menos de 32 semanas de gestación. Esos datos se pueden extrapolar a Sevilla perfectamente así como los de la incidencia de la enfermedad pues parece que hay una tendencia al alza en todo el mundo, sobre todo del número de casos que necesitan ingreso hospitalario y no puedo decirle a qué se debe porque no hay explicación». Lo que sí se sabe y se acepta, según este experto, es que el 90% de los menores de un año han tenido contacto con el virus VRS pero no todos han desarrollado una bronquiolitis.
Y los que la sufren tampoco la padecen con la misma intensidad pues hay diferentes estadíos de gravedad. Así, hay bronquiolitis leves que se tratan en casa y otras más severas que precisan de hospitalización y que pueden llevar a los niños hasta la UCI.
«Un niño menor de dos años con un catarro de vías altas que empiece con tos y dificultad respiratoria debe ir al pediatra porque es el cuadro de inicio de la bronquiolitis, y él decidirá, en su caso, si necesita tratamiento domiciliario u hospitalización, pero todos, todos, aunque no ingresen sí necesitan un seguimiento posterior», insiste Navarro no sin antes añadir que los menores con más factores de riesgo son los prematuros, cardiópatas, niños con inmunodeficiencias o con enfermedades neurológicas, pero sobre todo los pretérminos.
La enfermedad dura de 5 a 7 días y una vez que se supera hay veces que no tiene consecuencias y otras en las que los niños desarrollan un cuadro de sibilancias recurrentes o sea, que van a tener en un futuro bronquiolitis disneizantes de repetición.
El virus se contagia por la respiración pero también por el contacto. «Por eso es importante —sigue el doctor Navarro— que las madres se laven muy bien las manos, que se limpien los juguetes y todo lo que entre en contacto con el niño, que se evite la inhalación pasiva del tabaco, el hacinamiento en las habitaciones, las cuales deben de ventilarse bien, usar pañuelos desechables, un aporte de líquido adecuado, pero sobre todo el lavado de manos que ha salvado tantas vidas como la penicilina».
El diagnóstico inicial se hace sencillamente explorando al niño, si bien una vez en el hospital, en caso de que tenga que ir, se investiga el virus y se hace una serie de estudios, para entre otros fines, aislar a los pacientes.
En cuanto a los tratamientos, si la bronquiolitis es leve y el niño puede estar en la casa ha de tener «la hidratación necesaria, lavado nasal, aspiración de secreciones y estar en decúbito supino y con la cabeza levantada de 30 a 45 grados», dice el doctor Navarro que añade evitar fumar en la vivienda y no abrigar al niño en exceso y ser reevaluado cada 24 horas por el pediatra.
Si tiene dificultad respiratoria y está indicado que vaya al hospital una vez allí «hay dos cosas realmente eficaces: que esté bien hidratado y aporte de oxígeno en caso de que sea necesario». Según la gravedad, se ensayan algunos medicamentos para ver la respuesta con broncodilatadores inhalados, con adrenalina nebulizada y suero salino hipertónico, pero todo como un tratamiento sintomático y viendo la respuesta del paciente.
Pero hay un porcentaje de niños que necesitan ir a Cuidados Intensivos . Allí, además de la oxigenación disponen de unos sistemas de ventilaciòn mecánica no invasiva. Con una mascarilla con una presión adecuada se le administra el oxígeno y así se evita intubarlo.
21/2/17
Alertan sobre dolores en articulaciones [21-2-17]
Alertan sobre dolores en articulaciones
Los dolores en articulaciones podrían tratarse de reumatismo infantil
Padres de familia y maestros deben de estar alertas ante el dolor en articulaciones de los niños, aconsejó el reumatólogo pediatra, Gabriel Vega Cornejo, pues señala que podría tratarse de reumatismo infantil.
El médico del Hospital General de Occidente (HGO), dijo que los primeros síntomas del reumatismo infantil son la presencia de artritis, que se presenta como articulaciones rojas, calientes e inflamadas.
El paciente también “puede presentar fiebre sin que tenga un padecimiento infeccioso, cansancio, debilidad, pérdida de peso y en muchos otros casos manifestaciones en la piel”.
Recomendó no pasar por alto los síntomas, ya que podría tratarse de artritis, la cual está ligada a otras enfermedades como leucemia o algunos otros tipos de cáncer.
Muchas veces “los papás se limitan a decir que es dolor por crecimiento”, sin embargo, se puede tratar de artritis, dijo.
Si los niños presentan dolor en las articulaciones con inflamación, fiebre y deterioro de su estado anímico, deben acudir con el pediatra para que haga una valoración, señaló.
Si la enfermedad está controlada, el menor puede realizar todas sus actividades de manera normal a nivel escolar, sin embargo si el paciente que presenta artritis no debe practicar deporte hasta que se controle la enfermedad.
Hay ciertos padecimientos que pueden identificarse como disparadores de enfermedades autoinmunes, ello desemboca en artritis reumatoide, manifestó el médico.
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