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28/10/19
Un cerebro mal conectado en los adictos a Internet [28-10-19]
Un cerebro mal conectado en los adictos a Internet
Se han descrito diversas alteraciones en la estructura cerebral cerebro de personas con esta adicción.
La adicción en general es un trastorno antiguo, pero algunas adicciones son más modernas. Una de las que destaca por su gran repercusión en la vida es la adicción a internet que puede afectar a poblaciones jóvenes como los adolescentes. Todo ello ha llevado a un cuerpo importante de investigadores a estudiar el modo en que se relaciona esta conducta adictiva con el cerebro en estos chicos y chicas. Uno de esos estudios se ha llevado a cabo por Fuchun Lin y varios colaboradores de diversas entidades de investigación chinas.
Se han descrito diversas alteraciones en la estructura cerebral cerebro de personas con esta adicción. Concretamente parece que la corteza prefrontal y el cuerpo estriado muestran diferencias tanto en su estructura como en su funcionamiento cuando se comparan con los de personas sin adicción a internet.
No obstante, hay aún bastante desconocimiento sobre qué sucede a otros niveles, como por ejemplo sobre qué es lo que sucede en los circuitos que unen la corteza con esas áreas estriadas. Averiguar esto ha sido el objetivo fundamental del trabajo de Lin y su equipo, un trabajo cuyos resultados han sido publicados recientemente en la revista científica Frontiers in Human Neuroscience (2015).
El experimento ha contado con la participación de 14 adolescentes con trastorno de adicción a internet y de 15 adolescentes sanos como grupo de control. Los investigadores han empleado resonancia magnética funcional en reposo y han realizado evaluaciones neuropsicológicas a todos los participantes, incluyendo variables como la impulsividad, la gestión del tiempo o los trastornos emocionales relacionados con la ansiedad.
Los resultados mostraron que existen patrones de conexión diferentes entre en los circuitos que unen diferentes áreas del cerebro. Se encontró una menor conectividad entre distintas zonas de estructuras como el núcleo estriado o el núcleo caudado con áreas del cíngulo, el tálamo o el giro frontal inferior. También se registró mayor conectividad entre una estructura conocida como putamen y una zona de la corteza cingulada.
De forma general encontramos que hay conexiones alteradas entre las estructuras dedicadas al procesamiento de las emociones, de la motivación y de procesos mentales como el control cognitivo. Además, las alteraciones en la conectividad neural correlacionaron significativamente con el resultado en los test neuropsicológicos, mostrando una relación entre lo observado a nivel neural y el comportamiento de los adolescentes con adicción a internet.
Esperemos que todos estos hallazgos permitan encontrar formas más eficaces de tratar esta patología que causa tantos estragos en la vida de quien la sufre.
12/10/19
No es cierto que solo utilicemos el 10% del cerebro [12-10-19]
No es cierto que solo utilicemos el 10% del cerebro
Desmontamos uno de los mitos más frecuentes sobre nuestro cerebro.
Los pedagogos y educadores se basan en los últimos avances de la neurociencia para ratificar algunas de las teorías en relación con el aprendizaje, hasta hace poco incuestionables. Uno de los mitos más extendidos y aceptados es que solo utilizamos el 10% del cerebro. A pesar de que es muy posible que nosotros mismos lo hayamos dicho en alguna ocasión y lo hayamos escuchado o leído como algo seguro, está demostrado que esta es una falsa creencia.
En cualquier caso, si solo utilizáramos el 10% del cerebro, ¿qué podríamos llegar a hacer con el 90% restante? ¿Los genios son genios porque utilizan más de este 10%? ¿Podemos estimular la parte restante? Estas y otras tantas preguntas permiten abrir infinitas posibilidades evolutivas y pueden dar falsas esperanzas con respecto a todo lo que todavía podemos evolucionar y el tipo de seres humanos que podríamos llegar a ser (telequinesia, telepatía…), además de ofrecer una visión pseudocientífica de fenómenos que se consideran inexplicables.
Todas las regiones del cerebro tienen actividad
Se ha demostrado que solo es posible observar áreas del cerebro inactivas cuando se ha sufrido una lesión cerebral y esta provoca daños graves. También se ha constatado que, incluso cuando dormimos, todas las partes de nuestro cerebro presentan algún nivel de actividad, lo cual sería imposible si únicamente utilizáramos el 10% del cerebro. Si nos enfrentamos a una operación compleja, nuestro cerebro requerirá de una intervención superior. Si el aprendizaje es excesivamente sencillo, evidentemente nuestro cerebro ahorrará energía y reducirá su uso a la mínima expresión; pero si lo sometemos a simulaciones, a lecturas de fantasía, o a ejercicios que precisen usar la imaginación, las áreas del cerebro que entran en juego se incrementarán, y en consecuencia el tanto por ciento utilizado será mucho mayor.
El mito podría apoyarse en el hecho de que hasta hace poco se había mapeado solo el 10% de nuestro cerebro. No obstante, en la actualidad se ha podido mapear casi el 100% y sabemos que hay diferentes regiones encargadas de los diferentes tipos de procesamiento de información, y lo más relevante es que no se ha encontrado ninguna área que no cumpla algún tipo de función.
Desde el punto de vista pedagógico, saber que podemos y debemos utilizar más del 10% de nuestro cerebro debería abrir las puertas a la curiosidad. El cerebro ya no es esa caja negra a la que, según el conductismo, no se podía acceder. Esta nueva realidad debe llevarnos a hacernos preguntas, relativas, por ejemplo, a la neurogénesis o a la flexibilidad neuronal, y a probar nuevas formas de enseñar y de aprender.
Anna Forés es codirectora del posgrado de Neuroeducación. Aprender con todo nuestro potencial, de la Universidad de Barcelona. Este artículo ha sido escrito en colaboración con la Unidad de Comunicación de dicha Universidad.
5/10/19
Etapas en la enfermedad de Alzheimer
Etapas en la enfermedad de Alzheimer
Estas representan una guía aproximada, puesto que la progresión de la enfermedad varía en cada persona. Te describimos los síntomas de cada una de las fases del alzhéimer.
muyinteresante.es.-Sarah Romero
El alzhéimer es una enfermedad cerebral en la que las neuronas se degeneran progresivamente. La enfermedad de Alzheimer generalmente va pasando por ciertas etapas que provocarán cambios en la vida tanto del paciente como de la familia que le rodea. Debido a que la enfermedad afecta a cada individuo de manera diferente, los síntomas, el orden en que aparecen y la duración de cada etapa varían de individuo a individuo. En la mayoría de los casos, la enfermedad progresa lentamente y los síntomas de cada etapa pueden superponerse, lo que a menudo hace que el cambio de una etapa a otra sea bastante sutil.
Actualmente no hay cura para el alzhéimer ni se puede revertir su progresión; sin embargo, las opciones de tratamiento actuales y las opciones de estilo de vida a menudo pueden retrasar significativamente la progresión de la enfermedad. Estas son sus etapas:
Etapa 1: alzhéimer preclínico
Los cambios a causa de la enfermedad pueden iniciarse años o incluso décadas antes del diagnóstico. Esta larga fase se conoce como la etapa preclínica de la enfermedad de Alzheimer. Durante esta etapa, el paciente no tendrá ningún síntoma clínico notable -aunque las tecnologías de imagen pueden detectar depósitos de una proteína llamada beta amiloide, que es la responsable de las placas o nudos-. Estos grupos de proteínas pueden bloquear la señalización de célula a célula y activar las células del sistema inmunitario que desencadenan la inflamación y destruyen las células.
Los investigadores están estudiando esta etapa preclínica para determinar qué factores pueden predecir el riesgo de progresión de la cognición normal a la etapa 2 de la enfermedad de Alzheimer.
Las terapias llevadas a cabo en las primeras etapas de la enfermedad pueden ser más efectivas y podrían retrasar la progresión de la enfermedad.
Etapa 2: deterioro cognitivo leve
El deterioro cognitivo leve es un deterioro cognitivo más significativo que el que ocurre como parte normal del envejecimiento, pero sucede antes del deterioro más severo de la demencia. Entre el 15 y el 20% de las personas de 65 años o más tienen deterioro cognitivo leve.
Es importante tener en cuenta que no todas las personas con deterioro cognitivo leve desarrollarán demencia (alrededor del 10-15% según la Clínica Mayo).
Una persona con deterioro cognitivo leve puede notar cambios sutiles en su capacidad para recordar cosas, ya sean eventos, citas recientes o conversaciones. Sin embargo, estos cambios no son lo suficientemente graves como para obstaculizar el ritmo de vida cotidiano o las actividades habituales. Las personas con deterioro cognitivo leve también pueden experimentar depresión, irritabilidad, agresión, apatía y ansiedad.
Hasta el momento, ningún medicamento o terapia tiene aprobación regulada para tratar el deterioro cognitivo leve. Sin embargo, se están realizando estudios para identificar tratamientos que pueden ayudar a mejorar los síntomas, prevenir o incluso retrasar su progresión a la demencia.
Etapa 3: demencia leve
La etapa de demencia leve es el punto en el que los médicos generalmente diagnostican la enfermedad de Alzheimer. En esta etapa, la enfermedad se vuelve visible para amigos y familiares y los problemas de memoria también pueden comenzar a afectar la vida diaria. Los síntomas de la demencia leve incluyen: dificultad para recordar información recién aprendida, realizar la misma pregunta repetidamente, tener problemas para resolver ciertas cuestiones y completar tareas, experimentar un lapso en el juicio, volverse tímido o irascible, tener dificultad para encontrar las palabras adecuadas para describir un objeto o idea o perderse.
Etapa 4: demencia moderada
En esta etapa, el paciente se encuentra cada vez más confundido y olvidadizo. Es posible que necesite ayuda con las tareas diarias y para cuidarse a sí mismo. Los síntomas de la demencia moderada a causa de la enfermedad de Alzheimer incluyen: perderse y olvidar el camino de vuelta, no recordar el día de la semana o mes, confundir a familiares y amigos cercanos o a extraños con familiares, inventarse historias para llenar los vacíos de memoria, repetir los recuerdos más memorables, olvidar información personal como el teléfono o la dirección, necesitar asistencia para bañarse o arreglarse, ver u oír cosas que no se corresponden con la realidad, inquietud o agitación o tener arrebatos físicos, que pueden llegar a ser agresivos.
Etapa 5: demencia severa
Durante esta etapa, las capacidades mentales continúa disminuyendo, mientras que el movimiento y las capacidades físicas pueden empeorar significativamente. Los síntomas incluyen: incapacidad para hablar y comunicarse con coherencia, incapacidad para sentarse o levantar la cabeza, pérdida de la capacidad de tragar, necesitar asistencia completa para el cuidado personal, comer, vestirse o usar el baño, músculos rígidos y reflejos anormales o incapacidad para controlar los movimientos de la vejiga y los intestinos.
Una persona con alzhéimer tiene una alta probabilidad de morir de neumonía, ya que la pérdida de la capacidad para tragar significa que los alimentos y las bebidas pueden entrar en los pulmones y causar infección. Otras causas comunes de muerte entre pacientes con enfermedad de Alzheimer son la deshidratación, la desnutrición y otras infecciones.
19/5/18
Vinculan los cambios de hora con un breve aumento del riesgo de ACV [19-5-18]
Vinculan los cambios de hora con un breve aumento del riesgo de ACV
Pero el aumento general fue solamente un 8 por ciento más alto en los primeros dos días después del cambio de hora, según los investigadores
Cambiar la hora para aprovechar mejor la luz del sol podría provocar un aumento breve en el riesgo de algunas personas de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), según sugiere un estudio preliminar.
Al examinar los datos sobre los ACV recogidos durante una década, los investigadores finlandeses hallaron que la incidencia nacional de ACV tendía a aumentar ligeramente en los dos días siguientes a las transiciones del cambio horario, tanto si se adelantaba la hora como si se retrasaba.
Los hallazgos no demuestran que el cambio de hora sea el responsable.
Por otra parte, es difícil imaginar otros factores que explicarían ese patrón específico, dijo el Dr. Jori Ruuskanen, investigador y neurólogo en el Hospital de la Universidad de Turku.
Además, dijo, hay un vínculo conocido entre las alteraciones en los ritmos circadianos del cuerpo y el riesgo de ACV. Los ritmos circadianos se refieren a los cambios en los procesos biológicos del cuerpo que se producen cada 24 horas, y que en gran medida se dan en respuesta a la luz y la oscuridad.
Esos ritmos pueden alterarse de distintas formas, dijo Ruuskanen. El trabajo por turnos y el insomnio son dos ejemplos, señaló, y ambos se han vinculado con un aumento del riesgo de afecciones cardiacas, incluyendo el ACV.
Ruuskanen presentará los hallazgos en abril en la reunión anual de la Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology) en Vancouver, Canadá. Las investigaciones presentadas en reuniones se consideran preliminares hasta que se publican en una revista médica revisada por profesionales.
El Dr. Andrew Lim, neurólogo en el Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook, en Toronto, que estudia el sueño y los ritmos circadianos, se mostró de acuerdo en que es plausible que el cambio horario podría afectar al riesgo de ACV.
"El sueño se asocia con muchos cambios fisiológicos que normalmente se creen que ejercen una protección relativa contra el ACV, como una presión arterial más baja", explicó Lim, que no participó en el estudio.
Cuando se altera el sueño, dijo, quizá también se produzcan cambios en esos procesos biológicos protectores.
Para realizar el estudio, el equipo de Ruuskanen examinó las cifras de ACV de Finlandia entre 2004 y 2013. Los investigadores compararon entonces a un poco más de 3,000 personas que habían sido hospitalizadas por un ACV isquémico durante la semana posterior a un cambio de hora con las casi 12,000 personas que sufrieron un ACV en las dos semanas anteriores o posteriores a la semana del cambio horario.
Los ACV isquémicos son provocados por un coágulo sanguíneo en una arteria que suministra sangre al cerebro, y conforman el 87 por ciento de todos los ACV, según la Asociación Americana del Accidente Cerebrovascular (American Stroke Association).
En general, hallaron los investigadores, la incidencia de ACV fue un 8 por ciento más alta durante los primeros dos días después del cambio horario.
Las personas mayores de 65 años con cáncer parecían ser particularmente vulnerables: tenían entre un 20 y un 25 por ciento más probabilidades de sufrir un ACV justo después del cambio de hora, en comparación con los otros periodos estudiados.
Ruuskanen enfatizó que el estudio halló un pequeño aumento en los casos de ACV a nivel poblacional, lo que significa que para cualquier persona dada, los cambios de hora no tendrían un gran impacto en el riesgo de ACV.
No es que un cambio de hora vaya a desencadenar un ACV en alguien que por lo demás tiene un buen estado de salud. "Esto probablemente signifique que cualquier ACV 'extra' que se produzca después del cambio horario habría ocurrido igualmente en algún momento posterior", dijo Ruuskanen.
Lim se mostró de acuerdo en que el riesgo se ha de poner en perspectiva. "En el panorama general, el aumento del riesgo es pequeño y transitorio", dijo, "y el efecto de otros factores, como la gestión de la presión arterial, es más importante".
Una vez dicho eso, añadió Lim, algo de planificación podría ayudar a las personas a minimizar cualquier alteración del sueño. "Quizá sería útil en general ajustar gradualmente el cambio horario, en lugar de hacerlo de una vez", dijo.
El 13 de marzo es el día en que se ha de adelantar la hora en la primavera de este año. Así que las personas podrían intentar acostarse y levantarse 15 minutos antes de lo normal el jueves anterior, dijo Lim. Ese viernes, aumente a 30 minutos, y entonces intente que ese sábado sean 45 minutos, añadió.
Según Ruuskanen, hay una manera de demostrar que el cambio de hora realmente contribuye a la ocurrencia de ACV: "Si nosotros, en nuestro país, dejáramos de hacer el cambio horario y en un seguimiento de varios años viéramos que el pequeño aumento en la incidencia de ACV desaparece, sería un argumento potente de que en realidad es el cambio horario el que aumenta el riesgo de ACV", señaló.
10/12/17
Se necesita una dieta equilibrada y nutritiva para mantener la salud cognitiva
Se necesita una dieta equilibrada y nutritiva para mantener la salud cognitiva
Una buena alimentación ayuda al cerebro
hsbnoticias.com
En la actualidad, las investigaciones científicas apuntan a la necesidad de una dieta equilibrada y nutritiva para mantener la salud cognitiva a medida que se envejece.
La nutrición también tiene un impacto en la salud del cerebro, ayudando a mantener la normalidad en el estado de ánimo, enfoque mental, motivación y atención.
La salud cerebral es esencial para la salud general del individuo ya que el cerebro controla todas las funciones corporales. Un cerebro que funciona bien tiene neuronas intactas y sinapsis que comunican mensajes para controlar las funciones corporales básicas como la respiración, la frecuencia cardíaca, la sensación y el movimiento, así como también experiencias mentales como estados de ánimo, razonamiento, atención y habilidades espaciales de la visión.
Las alteraciones relacionadas con la edad llegan acompañadas por desorientación espacial, así como disminuciones en la función motriz y que por ende, conducen a la disminución de la fuerza muscular y la pérdida de equilibrio y coordinación.
A medida que el cerebro envejece, se atrofia, sus conexiones sinápticas se vuelven menos efectivas y sus células no se comunican como sí lo hacían durante la juventud. Una acumulación gradual de proteína en las regiones cerebrales que controlan la cognición se correlacionan con el deterioro cognitivo.
Una considerable evidencia científica apunta al estilo de vida como clave para proteger la salud del cerebro a medida que las personas envejecen. Una correcta nutrición, ejercicio mental y físico, así como la reducción del estrés, pueden mejorar el rendimiento cognitivo y posiblemente retrasar el inicio de la demencia en la vejez.
El doctor Gary Small, integrante del Consejo Consultor de Nutrición Herbalife, director del Centro de Longevidad de la Universidad de Los Ángeles California, profesor y director de la división de psiquiatría Geriátrica en el Instituto Semel para la Neurociencia y el Comportamiento Humano comentó que “nuestro grupo de investigación y trabajo encontró que un programa de estilo de vida saludable de 6 semanas que incluye nutrición, acondicionamiento físico, entrenamiento de la memoria y manejo del estrés, aplicado a adultos mayores que residen en comunidades de retiro con cuidado continuo, mejoró notablemente tanto la codificación como la recordación de nueva información verbal de las personas, así como la autopercepción de capacidad de memoria.”
5/12/17
Así se protege el cerebro cuando le falta energía [5-12-17]
Investigadores británicos de las universidades de Leeds, Edimburgo y Dundee han averiguado cómo se protege el cerebro del daño cuando se encuentra "bajo de energía". Los hallazgos podrían conducir a nuevos tratamientos para los pacientes con riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.
Muchas regiones del cerebro consumen más energía que los músculos de las piernas durante una maratón. Incluso cuando dormimos, el cerebro necesita combustible de forma regular. Gran parte de esta energía se necesita para activar los potenciales de acción, es decir, los pequeños impulsos eléctricos que viajan a lo largo de las neuronas. Estos impulsos eléctricos provocan la liberación de mensajes químicos en las terminaciones nerviosas, lo cual permite que el cerebro procese la información y las funciones de control del cuerpo.
Normalmente, la sangre suministra suficiente glucosa y oxígeno al cerebro para generar la gran cantidad de energía necesaria para activar estos potenciales de acción. Sin embargo, si los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro se estrechan o bloquean, se restringe el suministro de nutrientes vitales. Un equipo de investigadores ha descubierto que, cuando esto ocurre y el suministro de energía comienza a agotarse, el cerebro pone en marcha una estrategia de protección, desencadenada por la proteína AMPK, que reduce la frecuencia de los impulsos eléctricos, ahorrando energía. Es decir, si las células del cerebro se quedan sin energía, comienzan a actuar más lentamente.
Según explican los autores en el último número de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, los nuevos hallazgos podrían conducir, a largo plazo, a desarrollar nuevos tratamientos para los pacientes con problemas en la circulación cerebral, que tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades como el accidente cerebrovascular.
14/11/17
7 consejos para prevenir la demencia
7 consejos para prevenir la demencia
Cómo mantener tu cerebro sano a medida que envejeces, de la mano de la American Stroke Association.
muyinteresante.es.-Sarah Romero
Un estudio de la American Heart Association / American Stroke Association expone siete medidas que todos podemos llevar a cabo para mantener nuestro cerebro sano a medida que envejecemos y prevenir la demencia.
Con el tiempo, nuestras arterias tienden a quedar atascadas con depósitos de grasa y otras toxinas. Este proceso lleva el nombre de aterosclerosis, y es un factor de riesgo para patologías como la enfermedad renal crónica o la enfermedad coronaria. En ocasiones, la aterosclerosis puede conducir a ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Los consejos, publicados en la revista Stroke, subrayan el hecho de que muchos de los factores que aumentan el riesgo de aterosclerosis también pueden perjudicar la salud cognitiva con el paso del tiempo.
"La investigación demuestra convincentemente que los mismos factores de riesgo que causan la aterosclerosis son también los principales contribuyentes a la vida tardía y la enfermedad de Alzheimer. Al seguir siete pasos sencillos, no sólo podemos prevenir los ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, también podemos ser capaces de prevenir el deterioro cognitivo", comenta Philip Gorelick, asesor del estudio.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron un metanálisis de 182 estudios científicos, buscando factores que pudieran ser "medidos, monitoreados y modificados", identificando siete métricas que creen que pueden mantener la salud del cerebro en niveles óptimos. Cuatro de éstos son "comportamientos ideales de la salud" y tres son "factores ideales de la salud".
Las conductas saludables recomendadas son: no fumar, mantener un alto nivel de actividad física, seguir una dieta saludable y mantener un peso saludable; los factores de salud son: mantener los niveles de presión arterial por debajo de 120/80 milímetros de mercurio (mm / Hg), los niveles de colesterol por debajo de 200 miligramos por decilitro (mg / dL) y los niveles de azúcar en sangre en ayunas por debajo de 100 mg / dL.
Los 7 griales de la salud del cerebro
1. Controlar la presión arterial
2. Controlar el colesterol
3. Mantener el azúcar en la sangre en niveles normales
4. Estar activo físicamente
5. Llevar una dieta saludable
6. Perder peso extra
7. No fumar
Las siete métricas encontradas en el nuevo informe corresponden al llamado Life's Simple 7, un programa desarrollado por la American Stroke Association con el objetivo de promover la salud cardiovascular en toda la población.
"Las arterias que transportan sangre al cerebro pueden estrecharse o resultar dañadas, lo que puede conducir a la demencia. La buena noticia es que la gestión de los factores de riesgo puede mantener esas arterias fuertes y marcar la diferencia para nuestra salud cerebral a largo plazo", confirma Gorelick.
Estas recomendaciones son particularmente importantes, señalan los autores, dada la prevalencia de demencia pronosticada en todo el mundo. En la actualidad, se diagnostican más de 7 millones de nuevos casos de demencia cada año, y en 2030, hasta 75 millones de personas podrían desarrollar tal condición.
30/10/17
Soñar despierto es señal de inteligencia
Soñar despierto es señal de inteligencia
Las personas que divagan y se distraen fácilmente presentan altas capacidades cognitivas y cretivas, según un estudio
muyinteresante.es.-Laura Marcos
¿Eres de esas personas que se distraen fácilmente? ¿No puedes evitar ponerte a divagar y a soñar despierto en mitad de una tarea? ¿Te cuesta focalizarte en una sola actividad y cambias de ocupación a cada momento, sin completar lo que habías empezado? Si has respondido afirmativamente, probablemente seas más inteligente que la media.
Un estudio del Instituto Tecnológico de Georgia concluye que soñar despierto es señal de inteligencia y creatividad.
“Las personas con cerebros altamente efectivos, presumiblemente, tienen demasiada capacidad mental como para evitar que sus mentes divaguen”, en palabras de uno co-autor del estudio, el Dr. Enric Schumacher.
Schumacher y su equipo midieron los patrones cerebrales de más de un centenar de personas, mientras cada una de ellas debía concentrarse en un punto concreto durante cinco minutos completos. Gracias a los datos extraídos, el equipo logró identificar qué partes del cerebro trabajan al unísono.
La correlación entre las diferentes regiones del cerebro dio pistas a los investigadores sobre qué áreas del cerebro trabajan juntas en los estados de despertar y relajación. Asombrosamente, los investigadores observaron cómo las mismas zonas cerebrales medidas mientras se divaga eran las que se relacionaban con diferentes habilidades cognitivas.
Una vez que los investigadores interpretaron cómo el cerebro trabaja durante los periodos de divagar, el equipo realizó un test que medía las habilidades intelectuales y creativas de los participantes. Estos, además, rellenaron un cuestionario sobre cuánto 'vagueaban' y divagaban durante el día.
Los resultados fueron claros: aquellos que reportaron divagaciones frecuentes durante el día presentaron niveles más altos de creatividad, así como una estructura cognitiva más eficiente que el resto.
“La gente tiende a creer que divagar y vaguear durante el día es una característica negativa. En cambio, nuestros datos son consistentes: esto no siempre es verdad. Estas personas tienen cerebros más eficientes", explica el investigador.
Schumacher identifica una alta capacidad cognitiva con la necesidad de divagar, que se hace más necesaria que si el cerebro realizara continuamente tareas sencillas.
¿Cómo identificar si tu cerebro es altamente eficiente?
Una pista es que puedes focalizarte y desfocalizarte fácilmente en varias tareas y conversaciones a la vez, según lo necesites en cada momento, sin perder el hilo de la tarea que estabas realizando.
"Tenemos un ejemplo en los niños brillantes en clase. Cuando su capacidad sobrepasa lo explicado en clase, aprenden el nuevo concepto en pocos minutos, y después se dedican a soñar despiertos. Mientras, sus compañeros necesitarán más tiempo para adquirir el concepto", explica el Dr. Schumacher.
Los resultados del estudio permitirán abrir la puerta a nuevas investigaciones, para determinar cuándo las distracciones mentales son dañinas y en qué casos resultan todo lo contrario.
14/9/17
El cerebro de la mujer envejece más despacio que el del hombre
El cerebro de la mujer envejece más despacio que el del hombre
Descubren el calendario genético del envejecimiento del cerebro
muyinteresante.es.-Sarah Romero
Nuestro cerebro va modificándose a lo largo de la vida. Ahora tenemos su programa genético y hay diferencias entre el cerebro de los hombres y las mujeres, pues un equipo de científicos del Centre for Clinical Brain Sciences de la Universidad de Edinburgo (Dinamarca) ha identificado un programa o calendario genético que controla la forma en que nuestro cerebro cambia a lo largo de la vida.
Este calendario genético controla cómo y cuándo se expresan los genes en el cerebro en diferentes momentos de la vida de una persona para realizar una serie de funciones clave, según reza el estudio que recoge la revista eLife.
Los expertos afirman que el momento es tan preciso que es posible predecir la edad de una persona mirando los genes que se expresan en una muestra de tejido cerebral.
Para identificar este curioso calendario genético del cerebro, los científicos analizaron los datos existentes que medían la expresión génica en muestras de tejido cerebral de todas las etapas de la vida humana: desde el desarrollo en el útero hasta los 78 años de edad. Y descubrieron el momento en que se expresan diferentes genes siguiendo un patrón estricto a lo largo de la vida útil.
La mayoría de los cambios en la expresión génica del cerebro se completaron en la mediana edad.
¿Hay diferencia entre hombres y mujeres?
Así es. El calendario genético de envejecimiento del cerebro se retrasa ligeramente en las mujeres en comparación con los hombres, lo que sugiere que el cerebro femenino envejece más lentamente que el masculino.
La mayor reorganización de los genes se produce durante la edad adulta, alcanzando su máximo alrededor de los 26 años, según los autores. Estos cambios afectaron a los mismos genes que están asociados con la esquizofrenia.
Los científicos creen que esto podría explicar por qué las personas con esquizofrenia no muestran síntomas hasta la edad adulta, a pesar de que los cambios genéticos responsables de la condición estén presentes desde el nacimiento.
El estudio encontró que el calendario genético está presente también en ratones, aunque cambia más rápidamente a través de su corta vida. Esto sugiere que todos los mamíferos comparten el calendario de envejecimiento cerebral y podría tener millones de años.
Los investigadores planean estudiar cómo se controla el programa genético, lo que podría llevar a terapias que alteran el curso del envejecimiento cerebral. También podría contener pistas para nuevos tratamientos para la esquizofrenia y otros problemas de salud mental en adultos jóvenes.
"El descubrimiento de este programa genético abre una forma completamente nueva de entender el comportamiento y las enfermedades cerebrales a lo largo de la vida. Muchas personas creen que nuestro cerebro simplemente se desgasta a medida que envejecemos, pero nuestro estudio sugiere que el envejecimiento cerebral está estrictamente controlado por nuestros genes", comenta Nathan Skene, investigador del Centro de Ciencias Cerebrales Clínicas de la Universidad de Edimburgo y líder del trabajo.
Descubren el calendario genético del envejecimiento del cerebro
muyinteresante.es.-Sarah Romero
Nuestro cerebro va modificándose a lo largo de la vida. Ahora tenemos su programa genético y hay diferencias entre el cerebro de los hombres y las mujeres, pues un equipo de científicos del Centre for Clinical Brain Sciences de la Universidad de Edinburgo (Dinamarca) ha identificado un programa o calendario genético que controla la forma en que nuestro cerebro cambia a lo largo de la vida.
Este calendario genético controla cómo y cuándo se expresan los genes en el cerebro en diferentes momentos de la vida de una persona para realizar una serie de funciones clave, según reza el estudio que recoge la revista eLife.
Los expertos afirman que el momento es tan preciso que es posible predecir la edad de una persona mirando los genes que se expresan en una muestra de tejido cerebral.
Para identificar este curioso calendario genético del cerebro, los científicos analizaron los datos existentes que medían la expresión génica en muestras de tejido cerebral de todas las etapas de la vida humana: desde el desarrollo en el útero hasta los 78 años de edad. Y descubrieron el momento en que se expresan diferentes genes siguiendo un patrón estricto a lo largo de la vida útil.
La mayoría de los cambios en la expresión génica del cerebro se completaron en la mediana edad.
¿Hay diferencia entre hombres y mujeres?
Así es. El calendario genético de envejecimiento del cerebro se retrasa ligeramente en las mujeres en comparación con los hombres, lo que sugiere que el cerebro femenino envejece más lentamente que el masculino.
La mayor reorganización de los genes se produce durante la edad adulta, alcanzando su máximo alrededor de los 26 años, según los autores. Estos cambios afectaron a los mismos genes que están asociados con la esquizofrenia.
Los científicos creen que esto podría explicar por qué las personas con esquizofrenia no muestran síntomas hasta la edad adulta, a pesar de que los cambios genéticos responsables de la condición estén presentes desde el nacimiento.
El estudio encontró que el calendario genético está presente también en ratones, aunque cambia más rápidamente a través de su corta vida. Esto sugiere que todos los mamíferos comparten el calendario de envejecimiento cerebral y podría tener millones de años.
Los investigadores planean estudiar cómo se controla el programa genético, lo que podría llevar a terapias que alteran el curso del envejecimiento cerebral. También podría contener pistas para nuevos tratamientos para la esquizofrenia y otros problemas de salud mental en adultos jóvenes.
"El descubrimiento de este programa genético abre una forma completamente nueva de entender el comportamiento y las enfermedades cerebrales a lo largo de la vida. Muchas personas creen que nuestro cerebro simplemente se desgasta a medida que envejecemos, pero nuestro estudio sugiere que el envejecimiento cerebral está estrictamente controlado por nuestros genes", comenta Nathan Skene, investigador del Centro de Ciencias Cerebrales Clínicas de la Universidad de Edimburgo y líder del trabajo.
13/8/17
Una región del cerebro sin explorar podría ser la clave para el autismo [13-8-17]
Una región del cerebro sin explorar podría ser la clave para el autismo
El descubrimiento ha conducido a un juego de conexiones genéticas hasta ahora desconocidas.
Un equipo de científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (EE.UU.) ha descubierto que una región pasada por alto (sin explorar) en las células del cerebro alberga una mina de oro de genes asociados al autismo. Este hallazgo representaría un lugar idóneo para nuevas dianas farmacológicas así como renovadas terapias para la enfermedad del autismo.
“Nuestro descubrimiento arrojará nueva luz sobre cómo las mutaciones genéticas conducen al autismo. Antes de que podamos desarrollar una terapia eficaz para dirigirnos a un gen, primero tenemos que entender cómo funciona el gen en la célula”, afirma Kelsey Martin, líder del estudio.
Los científicos se centraron en el gen llamado Rbfox1, que regula cómo la célula produce proteínas, elementos esenciales para formar los tejidos y órganos del cuerpo, como el cerebro, entre otras cosas, ya que reveló que este gen en particular tenía una función completamente nueva que otros científicos habían pasado por alto.
Mezclando un enfoque de biología celular con una potente tecnología de secuenciación de ADN, descubrieron la identidad de los genes controlados por Rbfox1: “Nuestros resultados presentaron un nuevo y emocionante juego de conexiones genéticas. Hemos encontrado que donde se encontraba Rbfox1 en la célula determina a qué genes ha influido”, expone Douglas Black, coautor del trabajo.
Esto es, el análisis de Rbfox1 exhibió que el gen controla también más de 100 genes en el citoplasma y la mayoría de estos genes codifican proteínas esenciales para el desarrollo del cerebro (y han sido asociados al riesgo de autismo). Los genes dirigidos por Rbfox1 enriquecían con proteínas vitales el desarrollo del cerebro y el riesgo de autismo aumenta cuando algo se descompensa en esta función.
“Nadie ha explorado sistemáticamente en las células nerviosas antes. Nuestro estudio es el primero en descubrir que docenas de genes de riesgo de autismo tienen funciones especiales en el citoplasma y comparten vías comunes en la regulación de las células del cerebro”, aclara Martin.
El estudio ha sido publicado en la revista Neuron.
9/8/17
¿Es el cerebro de la mujer más activo que el del hombre?
¿Es el cerebro de la mujer más activo que el del hombre?
Según un estudio publicado por el 'Journal of Alzheimer’s Disease', el cerebro femenino sería significativamente más activo en dos regiones.
muyinteresante.es
Acaba de darse a conocer el mayor estudio de imágenes cerebrales llevado a cabo hasta la fecha, y cuyo objetivo consistía en cuantificar las posibles diferencias entre los cerebros de los hombres y los de las mujeres. Realizado por las Amen Clinics, con base en California (Estados Unidos), se han analizado los datos de 46.034 estudios de escáneres cerebrales proporcionados por nueve clínicas diferentes a través de la técnica de SPECT (tomografía computarizada por emisión de fotón único).
Según este macroestudio, publicado en el Journal of Alzheimer’s Disease, los cerebros de las mujeres se mostraron significativamente más activos en muchas más áreas que en el caso de los hombres.
Y eso es algo que sucedía especialmente en dos regiones: la corteza prefrontal –involucrada en, entre otras funciones, la toma de decisiones, la resolución de problemas o la planificación de comportamientos cognitivamente complejos– y también en las zonas límbicas o emocionales –responsables, por ejemplo, del estado de ánimo y la ansiedad–. En cambio, según las imágenes cerebrales, el centro visual del cerebro y el de coordinación eran más activos en el caso de los hombres.
Clave para entender las diferencias cerebrales
Detrás de la investigación se encuentra el psiquiatra Daniel Amen, fundador y director médico de Amen Clinics. “Este es un estudio muy importante para ayudar a entender las diferencias cerebrales basadas en el género. Las diferencias cuantificables que identificamos entre hombres y mujeres son importantes para comprender los riesgos basados en el género para trastornos cerebrales como el alzhéimer. Utilizar herramientas de neuroimagen, tales como el SPECT, es esencial para el desarrollo, en el futuro, de tratamientos médicos de precisión para el cerebro”.
La SPECT puede evaluar la perfusión sanguínea cerebral. Las imágenes que con este método se adquieren de los individuos en reposo o mientras llevan a cabo diversas tareas cognitivas muestran un flujo sanguíneo diferente en regiones específicas del cerebro.
En esta investigación, el grupo de sujetos estaba compuesto por 119 voluntarios sanos y 26.683 pacientes con diferentes condiciones cerebrales, como traumatismo craneal, esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno del estado de ánimo o déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Se llevaron a cabo análisis de 128 regiones cerebrales mientras los sujetos permanecían en reposo y también mientras realizaban una tarea que exigía concentración.
Según los responsables del estudio, comprender las diferencias de género es importante porque los trastornos cerebrales afectan a los hombres y a las mujeres de una forma diferente. Mientras ellas sufren tasas significativamente más altas en enfermedades como los trastornos de ansiedad, el alzhéimer o la depresión –precisamente la interrelación entre estas dos últimas es estrecha–, ellos presentan tasas más altas de trastorno de déficit de atención con hiperactividad o problemas vinculados a la conducta.
Los hallazgos de la investigación sobre el aumento del flujo sanguíneo en la corteza prefrontal de las mujeres, en comparación con el de los hombres, podrían explicar por qué ellas tienden a ser más empáticas, intuitivas y colaborativas y ejercen un mayor autocontrol. Asimismo, ese incremento del flujo sanguíneo en las áreas límbicas del cerebro podría aclarar, en parte, por qué también son más vulnerables a sufrir problemas de ansiedad, depresión, trastornos relacionados con la alimentación o insomnio.
Según un estudio publicado por el 'Journal of Alzheimer’s Disease', el cerebro femenino sería significativamente más activo en dos regiones.
muyinteresante.es
Acaba de darse a conocer el mayor estudio de imágenes cerebrales llevado a cabo hasta la fecha, y cuyo objetivo consistía en cuantificar las posibles diferencias entre los cerebros de los hombres y los de las mujeres. Realizado por las Amen Clinics, con base en California (Estados Unidos), se han analizado los datos de 46.034 estudios de escáneres cerebrales proporcionados por nueve clínicas diferentes a través de la técnica de SPECT (tomografía computarizada por emisión de fotón único).
Según este macroestudio, publicado en el Journal of Alzheimer’s Disease, los cerebros de las mujeres se mostraron significativamente más activos en muchas más áreas que en el caso de los hombres.
Y eso es algo que sucedía especialmente en dos regiones: la corteza prefrontal –involucrada en, entre otras funciones, la toma de decisiones, la resolución de problemas o la planificación de comportamientos cognitivamente complejos– y también en las zonas límbicas o emocionales –responsables, por ejemplo, del estado de ánimo y la ansiedad–. En cambio, según las imágenes cerebrales, el centro visual del cerebro y el de coordinación eran más activos en el caso de los hombres.
Clave para entender las diferencias cerebrales
Detrás de la investigación se encuentra el psiquiatra Daniel Amen, fundador y director médico de Amen Clinics. “Este es un estudio muy importante para ayudar a entender las diferencias cerebrales basadas en el género. Las diferencias cuantificables que identificamos entre hombres y mujeres son importantes para comprender los riesgos basados en el género para trastornos cerebrales como el alzhéimer. Utilizar herramientas de neuroimagen, tales como el SPECT, es esencial para el desarrollo, en el futuro, de tratamientos médicos de precisión para el cerebro”.
La SPECT puede evaluar la perfusión sanguínea cerebral. Las imágenes que con este método se adquieren de los individuos en reposo o mientras llevan a cabo diversas tareas cognitivas muestran un flujo sanguíneo diferente en regiones específicas del cerebro.
En esta investigación, el grupo de sujetos estaba compuesto por 119 voluntarios sanos y 26.683 pacientes con diferentes condiciones cerebrales, como traumatismo craneal, esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno del estado de ánimo o déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Se llevaron a cabo análisis de 128 regiones cerebrales mientras los sujetos permanecían en reposo y también mientras realizaban una tarea que exigía concentración.
Según los responsables del estudio, comprender las diferencias de género es importante porque los trastornos cerebrales afectan a los hombres y a las mujeres de una forma diferente. Mientras ellas sufren tasas significativamente más altas en enfermedades como los trastornos de ansiedad, el alzhéimer o la depresión –precisamente la interrelación entre estas dos últimas es estrecha–, ellos presentan tasas más altas de trastorno de déficit de atención con hiperactividad o problemas vinculados a la conducta.
Los hallazgos de la investigación sobre el aumento del flujo sanguíneo en la corteza prefrontal de las mujeres, en comparación con el de los hombres, podrían explicar por qué ellas tienden a ser más empáticas, intuitivas y colaborativas y ejercen un mayor autocontrol. Asimismo, ese incremento del flujo sanguíneo en las áreas límbicas del cerebro podría aclarar, en parte, por qué también son más vulnerables a sufrir problemas de ansiedad, depresión, trastornos relacionados con la alimentación o insomnio.
18/7/17
Las fresas previenen el alzhéimer
Las fresas previenen el alzhéimer
Un estudio sugiere que un compuesto natural de las fresas podría ayudar a prevenir las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.
muyinteresante.es
Un compuesto natural que encontramos en las fresas -y en otras frutas como los arándanos, los caquis o las manzanas-, la fisetina, ha resultado ser un aliado eficaz para prevenir la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad. Los investigadores, del Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla, California (EE. UU.), probaron un tratamiento con fisetina en roedores, descubriendo una reducción en el deterioro cognitivo y la inflamación cerebral.
La fisetina ha sido objeto de estudio en la última década, cuyos resultados han indicado que el compuesto tiene propiedades antioxidantes, esto es, que puede ayudar a limitar el daño celular causado por los radicales libres. Un estudio de 2014, por ejemplo, halló que la fisetina reducía la pérdida de memoria en ratones con alzhéimer. Sin embargo, la investigación se centró en ratones con alzhéimer hereditario/familiar, que supone apenas un 3% de todos los casos de enfermedad de Alzheimer.
Por ello, los científicos buscaban determinar si la fisetina podría tener los mismos beneficios para el alzhéimer esporádico, la forma más común de la enfermedad, que surge con la edad. Así, probaron el compuesto de fisetina en ratones que habían sido genéticamente modificados para envejecer prematuramente.
Cuando estos roedores tenían 3 meses de edad, fueron divididos en dos grupos. El primer grupo recibió una dosis de fisetina junto con su alimento todos los días durante 7 meses, hasta los 10 meses de edad. El otro grupo no recibió el compuesto, como grupo de control.
Todos los roedores fueron sometidos a pruebas cognitivas y de comportamiento durante todo el estudio, así como a análisis de los niveles de marcadores vinculados al estrés y la inflamación.
Los resultados revelaron que los ratones de 10 meses de edad que no recibieron fisetina mostraron un aumento en los marcadores asociados con el estrés y la inflamación, y se comportaron significativamente peor en las pruebas cognitivas que los ratones que fueron tratados con el compuesto. "A los 10 meses, las diferencias entre estos dos grupos eran sorprendentes", explica Pamela Maher, líder del trabajo.
Por si esto fuera poco, el cerebro de los ratones no tratados con fisetina mostró dos tipos de neuronas que estaban promoviendo la inflamación. No fue el caso de los ratones del primer grupo del experimento.
Según los investigadores, el comportamiento y la función cognitiva de los ratones tratados eran comparables con los de ratones de 3 meses de edad.
Los autores creen que sus hallazgos indican que la fisetina puede conducir a una nueva estrategia preventiva para el alzhéimer, así como otras enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad.
"Los ratones no son personas, por supuesto, pero hay suficientes similitudes, por lo que creemos que la fisetina garantiza una mirada más cercana, no sólo para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, sino también para la reducción de algunos de los efectos cognitivos asociados con el envejecimiento en general", concluye Maher.
Un estudio sugiere que un compuesto natural de las fresas podría ayudar a prevenir las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.
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Un compuesto natural que encontramos en las fresas -y en otras frutas como los arándanos, los caquis o las manzanas-, la fisetina, ha resultado ser un aliado eficaz para prevenir la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad. Los investigadores, del Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla, California (EE. UU.), probaron un tratamiento con fisetina en roedores, descubriendo una reducción en el deterioro cognitivo y la inflamación cerebral.
La fisetina ha sido objeto de estudio en la última década, cuyos resultados han indicado que el compuesto tiene propiedades antioxidantes, esto es, que puede ayudar a limitar el daño celular causado por los radicales libres. Un estudio de 2014, por ejemplo, halló que la fisetina reducía la pérdida de memoria en ratones con alzhéimer. Sin embargo, la investigación se centró en ratones con alzhéimer hereditario/familiar, que supone apenas un 3% de todos los casos de enfermedad de Alzheimer.
Por ello, los científicos buscaban determinar si la fisetina podría tener los mismos beneficios para el alzhéimer esporádico, la forma más común de la enfermedad, que surge con la edad. Así, probaron el compuesto de fisetina en ratones que habían sido genéticamente modificados para envejecer prematuramente.
Cuando estos roedores tenían 3 meses de edad, fueron divididos en dos grupos. El primer grupo recibió una dosis de fisetina junto con su alimento todos los días durante 7 meses, hasta los 10 meses de edad. El otro grupo no recibió el compuesto, como grupo de control.
Todos los roedores fueron sometidos a pruebas cognitivas y de comportamiento durante todo el estudio, así como a análisis de los niveles de marcadores vinculados al estrés y la inflamación.
Los resultados revelaron que los ratones de 10 meses de edad que no recibieron fisetina mostraron un aumento en los marcadores asociados con el estrés y la inflamación, y se comportaron significativamente peor en las pruebas cognitivas que los ratones que fueron tratados con el compuesto. "A los 10 meses, las diferencias entre estos dos grupos eran sorprendentes", explica Pamela Maher, líder del trabajo.
Por si esto fuera poco, el cerebro de los ratones no tratados con fisetina mostró dos tipos de neuronas que estaban promoviendo la inflamación. No fue el caso de los ratones del primer grupo del experimento.
Según los investigadores, el comportamiento y la función cognitiva de los ratones tratados eran comparables con los de ratones de 3 meses de edad.
Los autores creen que sus hallazgos indican que la fisetina puede conducir a una nueva estrategia preventiva para el alzhéimer, así como otras enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad.
"Los ratones no son personas, por supuesto, pero hay suficientes similitudes, por lo que creemos que la fisetina garantiza una mirada más cercana, no sólo para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, sino también para la reducción de algunos de los efectos cognitivos asociados con el envejecimiento en general", concluye Maher.
9/6/17
Los hombres están en mayor riesgo del declive mental que precede al Alzheimer [9-6-17]
Los hombres están en mayor riesgo del declive mental que precede al Alzheimer
Las peores probabilidades son para las personas sin educación universitaria, halla un estudio
Los problemas sutiles con la memoria y las habilidades de pensamiento, algo que se conoce como deterioro cognitivo leve, con frecuencia preceden a la enfermedad de Alzheimer, y un estudio reciente halla que los hombres están en mayor riesgo de estos problemas que las mujeres.
La investigadora líder Rosebud Roberts y colegas observaron a 1,450 personas del Condado de Olmsted, en Minnesota, que tenían entre 70 y 89 años de edad y que estaban libres de demencia en octubre de 2004. Unos tres años y medio más tarde, 296 sufrían de deterioro leve.
Los nuevos casos de deterioro cognitivo leve fueron constantemente más frecuentes entre los hombres, excepto en el grupo de 85 a 89 años de edad. En general, el riesgo fue 40 por ciento más elevado entre los hombres.
Tener una educación de secundaria o inferior también se relacionó con un mayor riesgo, y el estudio halló que la combinación de ser hombre y carecer de educación universitaria conllevaba un "riesgo inesperadamente alto" de deterioro sin pérdida de memoria.
Las personas actualmente casadas estaban en menor riesgo de deterioro cognitivo leve que los viudos, divorciados o solteros.
"Una de cada 16 personas de este grupo de edad desarrolla la afección en un año dado", señaló Roberts, profesora de epidemiología de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota. "Hay un gran aumento en el número de personas de la generación de la postguerra que están llegando a los 65 y más, así que esto tendrá un impacto tremendo".
Bill Thies, director médico y científico de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association), comentó sobre el estudio.
"Se trata de una observación interesante de que el deterioro cognitivo es un poco más común en los hombres que en las mujeres", dijo. "No está claro qué significa, o incluso si es universal. Ciertamente, estudios mucho más pequeños no lo han reportado antes. Quizás lo hallaron porque su estudio es grande".
Roberts dijo que la diferencia podría deberse al momento en que ocurren los factores de riesgo de la demencia. "Enfermedades como la obesidad, la diabetes y la hipertensión podrían ocurrir a una edad más temprana en los hombres que en las mujeres", planteó. Los estudios futuros deben explorar los factores de riesgo por separado en hombres y mujeres, aconsejaron los autores del estudio.
Según la Asociación del Alzheimer, todo el que desarrolla el trastorno cerebral relacionado con la edad experimenta una etapa de deterioro mínimo. "Las personas con deterioro cognitivo leve experimentan un declive en la memoria, el razonamiento o la percepción visual que es mensurable y notable para ellos mismos y para los demás, pero no suficientemente grave para ser diagnosticado con Alzheimer u otra demencia", asegura la asociación.
Sin embargo, no todo el que sufre de deterioro cognitivo leve desarrolla Alzheimer.
Para el estudio, los participantes se reunieron con enfermeras y médicos y tomaron pruebas a intervalos de 15 meses para medir la memoria, la función ejecutiva, las habilidades visuales y espaciales, los síntomas de demencia y el estado neurológico, psicológico y mental. En cada intervalo, un panel de examinadores realizó una nueva evaluación sobre el estatus cognitivo de los participantes.
Los hallazgos del estudio aparecen en la edición en línea del 25 de enero de la revista Neurology.
Alrededor del 88 por ciento de los participantes del estudio que desarrollaron deterioro cognitivo leve cada año siguieron sufriendo de la afección o avanzaron a demencia en toda regla. Los demás se revirtieron a la normalidad cuando fueron evaluados más tarde, pero se trató de casos marginales, apuntó Roberts.
La mayoría de los participantes tenían ancestros europeos, y los investigadores apuntaron que los hallazgos podrían ser distintos para otros grupos étnicos.
Thies apuntó que le sorprendió el alto porcentaje de personas que vivían en la comunidad con deterioro cognitivo que les causaba dificultades. "El problema es incluso más abarcador que la enfermedad de Alzheimer, y la importancia de hallar fármacos para el deterioro cognitivo es incluso más alta de lo que pensábamos", dijo.
Sentirse que uno está "chocheando" de vez en cuando, por ejemplo olvidar el nombre de un conocido, no significa que se sufra de deterioro cognitivo leve, explicó Roberts.
Se hace más significativo "si el individuo nota que sucede con más frecuencia, que afecta otros aspectos de su vida", apuntó. "Tienen problemas para balancear la chequera o para recordar los nombres de personas que conocen bien, como sus sobrinos o nietos, por ejemplo".
Reconocer si simplemente se sufre de falta de memoria o de una señal de advertencia del deterioro no siempre es fácil, dijo Thies.
Perder las llaves del coche un día es un evento trivial y normal, y la diferencia entre eso y "la primera vez en que se trata de un evento patológico es completamente indistinguible", planteó. "Hay un momento en que claramente se puede solapar".
30/5/17
Los factores que influyen en la pérdida de memoria de personas con epilepsia [30-5-17]
Los factores que influyen en la pérdida de memoria de personas con epilepsia
Cuatro estudios revelan los factores biológicos que influyen en esta enfermedad
Cuatro estudios presentados en la 69ª Reunión Anual de la Sociedad Americana de Epilepsia (AES, por sus siglas en inglés) revelan los factores biológicos que median en la disminución de la memoria en las personas con epilepsia, particularmente aquellos con convulsiones que afectan al lóbulo temporal.
La pérdida de neuronas del hipocampo, una región del cerebro que procesa y almacena los recuerdos, es una causa común de la epilepsia del lóbulo temporal. Las personas con epilepsia temporal causada por esclerosis del hipocampo (TLE-HS) tienen deteriorada la memoria y les resulta especialmente difícil recordar detalles de los eventos específicos en la vida cotidiana.
En el primer estudio, investigadores de la Universidad de São Paulo, en Brasil, informan de que los pacientes con TLE-HS presentan déficits de memoria dramáticos todos los días que no pueden ser detectados a través de pruebas neuropsicológicas tradicionales. Tomando nota de la falta de coherencia entre los resultados de las pruebas neuropsicológicas y las quejas de los pacientes de pérdida de memoria en la vida cotidiana, estos expertos se propusieron generar una imagen más realista del funcionamiento de la memoria en estos pacientes.
Comparando el rendimiento cognitivo en 30 personas con TLE-HS y 27 participantes sanos por edad y sexo, vieron que los pacientes con TLE-HS eran menos propensos a recordar los nombres de personas desconocidas, lugares donde almacenaron objetos personales o detalles de historias. Los pacientes con TLE-HS también tenían dificultades para orientarse en el tiempo y el espacio.
Los autores informan además que el rendimiento cognitivo fue significativamente menor en los pacientes con mal control de las crisis y los que toman múltiples medicamentos antiepilépticos. "Hemos encontrado que los pacientes con TLE-HS presentaban déficits en funciones de la memoria todos los días, incluyendo alteraciones significativas en las actividades diarias que no son evaluadas en una prueba neuropsicológica estándar", explica la autora principal de este trabajo, Kett Valente, profesora den el Laboratorio de Neurofisiología Clínica de la Escuela de Medicina de la Universidad de São Paulo.
"Estas deficiencias pueden hacer que sea difícil para los pacientes adaptarse socialmente y deben recibir una mayor atención en la evaluación neuropsicológica de los pacientes con problemas de memoria. La evaluación de la memoria cotidiana no pretende sustituir las pruebas neuropsicológicas tradicionales, pero añade información valiosa respecto a las quejas de memoria y guía la rehabilitación", añade.
En un segundo estudio, investigadores de la Universidad Federal de São Paulo, en Brasil, muestran que la reducción de la densidad celular en ciertas partes del hipocampo puede estar vinculada a déficits en la memoria a corto y largo plazo en ciertos pacientes con TLE-HS.
Estos científicos evaluaron la memoria y el lenguaje en 72 pacientes con TLE-HS que fueron sometidos a evaluación preoperatoria y, a continuación, examinaron muestras de tejido cerebral que se han eliminado del hipocampo durante la cirugía de la epilepsia. Hallaron que el rendimiento en todos los elementos de las pruebas neuropsicológicas era peor en los pacientes con degeneración en el lado derecho del hipocampo frente al lado izquierdo.
"A pesar del hecho de que la literatura describe una única correlación entre las pruebas de memoria verbal y las densidades de células del hipocampo en pacientes con esclerosis del hipocampo izquierdo, encontramos una correlación entre las densidades de células del hipocampo y el desempeño en las pruebas de memoria visual, incluyendo tanto la memoria inmediata como retardada", dicen los autores Sandra Mara Comper y Anaclara Prada Jardim, estudiantes en el laboratorio de la doctora Elza Marcia Yacubian, en la Universidad Federal de São Paulo.
Las redes corticales son un espejo de la memoria
Un tercer estudio encontró que las grandes redes de la función del cerebro se ven afectadas por las formas focales de epilepsia. Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Hospital General de México y el Centro Estatal de Salud Mental (CESAM) de Querétaro analizaron a pacientes con epilepsia del lóbulo temporal y participantes sanos, utilizando imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI) para monitorear la actividad cerebral en la corteza cerebral, mientras que los grupos completaron una actividad conocida como tarea de Sternberg, que evalúa la memoria de trabajo.
A continuación, se estudió la actividad cerebral junto con el rendimiento de los participantes en una evaluación neuropsicológica. Los grupos mostraron una actividad cerebral similar a pesar de la observación de que los pacientes con epilepsia requieren tiempos significativamente más largo para completar la tarea y en pacientes con epilepsia (pero no en los controles) había regiones específicas del cerebro que mostraron una relación directa entre el nivel de actividad y las medidas de rendimiento cognitivo del paciente.
"Nuestros resultados muestran que aunque los pacientes tienen relativamente pequeños déficits en la memoria de trabajo, la actividad de las redes corticales que sustentan esta función es predictiva de su rendimiento", resume el autor Vicente Camacho, un estudiante de un master en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Un cuarto trabajo encontró que una convulsión generalizada conduce a una disminución de la memoria a corto y largo plazo al interferir con vías de señalización claves en el cerebro. Es bien sabido que las convulsiones producen déficits de aprendizaje, memoria y comportamiento, y que desencadenan anormalmente alta actividad de dos vías de señalización en el cerebro: PI3K y mTOR, pero no está muy claro si la señalización anormal es la culpable de estos déficit.
Investigadores del Colegio de Medicina Baylor y de los Laboratorios de la Fundación Gordon y Mary Cain, en Estados Unidos, exploraron los efectos de la actividad convulsiva en la memoria a corto y largo plazo en un modelo de rata de la epilepsia. También probaron si los déficit de aprendizaje y memoria podrían ser corregidos utilizando medicamentos que calman las cascadas de señalización hiperactiva.
Estos expertos informan que la actividad de señalización se mantuvo alta tres horas después de una convulsión, pero volvió a los niveles normales dentro de las 24 horas. Las convulsiones indujeron déficits significativos en la memoria a corto y largo plazo. Los déficits de memoria pueden ser corregidos parcialmente mediante el fármaco wortmannin, que inhibe PI3K y mTOR.
"Se están realizando estudios para revelar cómo las crisis afectan a los distintos tipos de memoria y para explorar la señalización molecular asociada y alteraciones morfológicas", afirma la autora Angela Carter, investigadora en el laboratorio de la doctora Anne Anderson, en el Colegio Baylor de Medicina.
29/5/17
Los adictos al trabajo podrían enfrentarse a un riesgo más alto de ACV, según un estudio [29-5-17]
Los adictos al trabajo podrían enfrentarse a un riesgo más alto de ACV, según un estudio
La falta de ejercicio, el estrés y unas tasas más altas de consumo de alcohol podrían tener la culpa, según unos investigadores
Millones de trabajadores que hacen muchas horas extras podrían estar aumentando sus probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), según un estudio reciente.
"Trabajar muchas horas se asocia con un aumento significativo en el riesgo de ACV, y quizá también de enfermedad cardiaca coronaria", señaló en un comunicado de prensa de la revista The Lancet el autor del estudio, Mika Kivimaki, profesor de epidemiología del Colegio Universitario de Londres. La revista publicó los hallazgos el 19 de agosto.
El estudio no pudo probar causalidad, pero un experto dijo que los trabajadores agobiados de hoy en día deben buscar formas de reducir el riesgo.
"Moraleja para todos los trabajadores que trabajan muchas horas: saquen el tiempo para la actividad física, asegúrense de tener una dieta adecuada, tengan cuidado con el consumo de alcohol y asegúrense de tener unos buenos hábitos de sueño", comentó el Dr. Paul Wright, presidente de neurología del Hospital de la Universidad de North Shore en Manhasset, Nueva York.
"Si no se siente bien o si algo parece andar mal, vaya al médico", añadió.
En el estudio, el equipo de Kivimaki observó datos de 25 estudios que incluyeron a más de 600,000 hombres y mujeres de Estados Unidos, Europa y Australia. Se dio un seguimiento a los resultados de salud de los participantes durante un promedio de 8.5 años.
En ese estudio, las personas que trabajaban 55 horas o más por semana tenían un 13 por ciento más de probabilidades de contraer una enfermedad cardiaca que las que trabajaban el estándar, que es de 35 a 40 horas por semana.
Un segundo análisis de datos de 17 estudios incluyó a casi 529,000 hombres y mujeres a quienes se siguió durante un promedio de más de siete años. Encontró que los que trabajaban 55 horas o más por semana tenían un tercio más de probabilidades de sufrir un ACV que los que trabajaban la cantidad estándar de horas.
Y mientras más horas trabajaba la gente, mayor era su riesgo de ACV, encontró el estudio. En comparación con los que trabajaban la cantidad estándar de horas por semana, el riesgo de ACV era un 10 por ciento más alto entre los que trabajaban de 41 a 48 horas, y un 27 por ciento más alto entre los que trabajaban de 49 a 54 horas.
¿Por qué podría un horario más prolongado en la fábrica, la tienda o la oficina afectar a la salud? Los autores del estudio dijeron que varios factores (la inactividad física, unas tasas más altas de consumo de alcohol y unos niveles más altos de estrés) podrían tener la culpa.
Wright reconoció que una solución (simplemente trabajar menos) no siempre está al alcance del empleado.
"Muchos individuos quizá no puedan reducir su horario laboral", dijo, así que "debemos comenzar a cambiar la mentalidad de la sociedad y educar al público sobre el hecho de que la actividad física debe formar parte de la ecuación para un envejecimiento exitoso y la prevención de la enfermedad".
Además, el estudio encontró que "las personas con unos horarios amplios tendían a no hacerse chequeos médicos", anotó Wright. "Ahora que [algunas] compañías promueven unos programas de salud, con algo de suerte esto cambiará".
El Dr. Stephan Mayer, director de atención neurocrítica del Sistema de Salud Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, afirmó que le "sorprendió" la magnitud del efecto observado en este estudio.
"El riesgo es casi igual de malo que fumar, que aumenta el riesgo de ACV en alrededor de un 50 por ciento", comentó. "Aunque no lo sabemos con certeza, para mí la explicación más plausible es el desencadenamiento crónico del estrés que conlleva trabajar muchas horas, la presión para rendir y no tener tiempo suficiente para la familia, los seres queridos y el descanso en calma".
Mayer cree que los hallazgos son "más evidencias de que como individuos debemos estar conscientes y tomar responsabilidad del equilibrio entre el trabajo y la vida".
20/5/17
Un estudio sugiere una relación entre la privación de sueño y el riesgo de Alzheimer [20-5-17]
Un estudio sugiere una relación entre la privación de sueño y el riesgo de Alzheimer
El cuerpo parece usar el tiempo de descanso del cerebro para eliminar sustancias relacionadas con la enfermedad, afirman investigadores
Un nuevo estudio muestra que los niveles de meta amiloidea, un subproducto de la actividad cerebral que se considera como marcador de la enfermedad de Alzheimer, normalmente aumentan de día y se reducen de noche.
Aunque el hallazgo es preliminar, podría sugerir una posible relación entre la privación de sueño y el riesgo de desarrollar la enfermedad que deteriora al cerebro, afirman investigadores.
"Hace tiempo sabemos que una privación significativa del sueño tiene efectos negativos sobre la función cognitiva [del cerebro] comparables con los de la intoxicación por alcohol", apuntó en un comunicado de prensa de la Universidad de Washington el Dr. Stephen Duntley, profesor de neurología y director del Centro de Medicina del Sueño de la universidad. "Pero recientemente se ha hecho aparente que la interrupción y la privación de sueño prolongadas podrían realmente tener mucho que ver en los procesos patológicos que subyacen a las enfermedades. Esta conexión con la enfermedad de Alzheimer aún no se ha confirmado en humanos, pero podría ser muy importante".
Los hallazgos fueron publicados en una edición avanzada en línea de la próxima edición impresa de la revista Archives of Neurology.
Según los investigadores, los niveles de proteína beta amiloidea parecen fluctuar.
"En las personas sanas, los niveles de beta amiloidea se reducen a su punto más bajo unas seis horas tras el sueño, y vuelven a su punto más alto seis horas tras el máximo de vigilia", explicó en el comunicado de prensa el Dr. Randall Bateman, profesor asociado de neurología de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington, en San Luis.
"Observamos muchas conductas distintas, y las transiciones entre sueño y vigilia fueron los únicos fenómenos que se correlacionaron firmemente con el aumento y la reducción de la beta amiloidea en el líquido cefalorraquídeo", añadió.
Bateman y colegas también hallaron que este patrón era más prevalente en las personas saludables y jóvenes, y menos pronunciado en adultos mayores que sufrían de periodos de sueño más corto o con más interrupciones.
Sugirieron que el motivo de esto podría ser que la actividad baja del cerebro durante el sueño permite al cuerpo eliminar la beta amiloidea a través del líquido cefalorraquídeo.
Los niveles de beta amiloidea en los adultos mayores con Alzheimer parecen ser constantes, lo que sugiere una posible relación entre la falta de sueño y las probabilidades de una persona de desarrollar la enfermedad, según el equipo.
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores dividieron a los participantes del estudio en tres grupos:
Usando punción lumbar, los investigadores monitorizaron los niveles de beta amiloidea en el líquido cefalorraquídeo de los participantes cada cuatro horas durante hasta 36 horas. En ese tiempo, también grabaron las actividades de los participantes y monitorizaron su actividad cerebral.
En el grupo con placas en el cerebro, los niveles de beta amiloidea permanecieron casi constantes. Sin embargo, en los otros dos grupos los niveles aumentaron y se redujeron con regularidad en ondas transversales (en forma de serpiente). Los puntos altos y bajos de este patrón eran mucho más obvios en los pacientes más jóvenes, y más planos en las personas mayores.
Aunque las actividades de los participantes no tuvieron un impacto sobre los cambios en los niveles de la beta amiloidea, los picos en su sueño y vigilia ocurrieron constantemente antes de los picos y descensos en los niveles de beta amiloidea.
Los autores del estudio dijeron que se necesita más investigación para explorar cómo los problemas de sueño en las personas jóvenes afectan la fluctuación normal en la beta amiloidea cefalorraquídea, y cómo los medios para regular el sueño podrían ayudar a mantener este patrón parecido a una onda.
"Sigue siendo especulativo, pero hay indicaciones interesantes de que un mejor sueño podría ser útil para reducir el riesgo de Alzheimer", concluyó Duntley. "Sabemos a partir de varios estudios que el ejercicio mejora el sueño, y la investigación también ha mostrado que el ejercicio se asocia con un menor riesgo de Alzheimer. Quizás el sueño sea un vínculo mediante el cual ese efecto ocurre".
El cuerpo parece usar el tiempo de descanso del cerebro para eliminar sustancias relacionadas con la enfermedad, afirman investigadores
Un nuevo estudio muestra que los niveles de meta amiloidea, un subproducto de la actividad cerebral que se considera como marcador de la enfermedad de Alzheimer, normalmente aumentan de día y se reducen de noche.
Aunque el hallazgo es preliminar, podría sugerir una posible relación entre la privación de sueño y el riesgo de desarrollar la enfermedad que deteriora al cerebro, afirman investigadores.
"Hace tiempo sabemos que una privación significativa del sueño tiene efectos negativos sobre la función cognitiva [del cerebro] comparables con los de la intoxicación por alcohol", apuntó en un comunicado de prensa de la Universidad de Washington el Dr. Stephen Duntley, profesor de neurología y director del Centro de Medicina del Sueño de la universidad. "Pero recientemente se ha hecho aparente que la interrupción y la privación de sueño prolongadas podrían realmente tener mucho que ver en los procesos patológicos que subyacen a las enfermedades. Esta conexión con la enfermedad de Alzheimer aún no se ha confirmado en humanos, pero podría ser muy importante".
Los hallazgos fueron publicados en una edición avanzada en línea de la próxima edición impresa de la revista Archives of Neurology.
Según los investigadores, los niveles de proteína beta amiloidea parecen fluctuar.
"En las personas sanas, los niveles de beta amiloidea se reducen a su punto más bajo unas seis horas tras el sueño, y vuelven a su punto más alto seis horas tras el máximo de vigilia", explicó en el comunicado de prensa el Dr. Randall Bateman, profesor asociado de neurología de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington, en San Luis.
"Observamos muchas conductas distintas, y las transiciones entre sueño y vigilia fueron los únicos fenómenos que se correlacionaron firmemente con el aumento y la reducción de la beta amiloidea en el líquido cefalorraquídeo", añadió.
Bateman y colegas también hallaron que este patrón era más prevalente en las personas saludables y jóvenes, y menos pronunciado en adultos mayores que sufrían de periodos de sueño más corto o con más interrupciones.
Sugirieron que el motivo de esto podría ser que la actividad baja del cerebro durante el sueño permite al cuerpo eliminar la beta amiloidea a través del líquido cefalorraquídeo.
Los niveles de beta amiloidea en los adultos mayores con Alzheimer parecen ser constantes, lo que sugiere una posible relación entre la falta de sueño y las probabilidades de una persona de desarrollar la enfermedad, según el equipo.
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores dividieron a los participantes del estudio en tres grupos:
- Personas a partir de los 60 que obtuvieron resultados positivos en pruebas para la presencia de placas de beta amiloidea en el cerebro.
- Personas a partir de los 60 que no tenían placas de beta amiloidea.
- Personas sanas entre los 18 y los 60 años de edad.
Usando punción lumbar, los investigadores monitorizaron los niveles de beta amiloidea en el líquido cefalorraquídeo de los participantes cada cuatro horas durante hasta 36 horas. En ese tiempo, también grabaron las actividades de los participantes y monitorizaron su actividad cerebral.
En el grupo con placas en el cerebro, los niveles de beta amiloidea permanecieron casi constantes. Sin embargo, en los otros dos grupos los niveles aumentaron y se redujeron con regularidad en ondas transversales (en forma de serpiente). Los puntos altos y bajos de este patrón eran mucho más obvios en los pacientes más jóvenes, y más planos en las personas mayores.
Aunque las actividades de los participantes no tuvieron un impacto sobre los cambios en los niveles de la beta amiloidea, los picos en su sueño y vigilia ocurrieron constantemente antes de los picos y descensos en los niveles de beta amiloidea.
Los autores del estudio dijeron que se necesita más investigación para explorar cómo los problemas de sueño en las personas jóvenes afectan la fluctuación normal en la beta amiloidea cefalorraquídea, y cómo los medios para regular el sueño podrían ayudar a mantener este patrón parecido a una onda.
"Sigue siendo especulativo, pero hay indicaciones interesantes de que un mejor sueño podría ser útil para reducir el riesgo de Alzheimer", concluyó Duntley. "Sabemos a partir de varios estudios que el ejercicio mejora el sueño, y la investigación también ha mostrado que el ejercicio se asocia con un menor riesgo de Alzheimer. Quizás el sueño sea un vínculo mediante el cual ese efecto ocurre".
15/5/17
La depresión reduce el tamaño del cerebro [15-5-17]
El hipocampo se ve afectado cuando las crisis son recurrentes.
El cerebro de las personas que sufren depresión recurrente posee un hipocampo considerablemente más pequeño que las personas con buena salud mental, según se desprende del último estudio llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores y cuyas conclusiones han sido publicadas en la revista Molecular Psychiatry.
Para el experimento, los científicos contaron con datos de cerca de 9.000 personas procedentes de EE.UU., Europa y Australia, comparando sus volúmenes cerebrales, tanto de las personas con depresión recurrente (que representaban 1.728) como sin ella (7.199 personas). Las imágenes de resonancia magnética revelaron que el hipocampo, la zona del cerebro asociada a la formación de nuevos recuerdos, era mucho más reducido en aquellos que presentaban depresión recurrente.
“Nuestros hallazgos arrojan nueva luz sobre las estructuras cerebrales y los posibles mecanismos responsables de la depresión. Se confirma la necesidad de tratar los primeros episodios de depresión con eficacia, sobre todo en adolescentes y adultos jóvenes”, explica Jim Lagopoulos, del Instituto del Cerebro y Mente de la Universidad de Sidney (Australia) y coautor del estudio.
El trabajo recalca que la comprensión de las estructuras del cerebro vinculadas a la depresión aún está lejos pero “este gran estudio confirma la necesidad de tratar los primeros episodios de depresión con eficacia, sobre todo en los adolescentes y adultos jóvenes, para evitar los cambios cerebrales que acompañan a la depresión recurrente”, añade Lagopoulos.
13/5/17
¿Por qué el cerebro tiene dos mitades?
¿Por qué el cerebro tiene dos mitades?
El hemisferio izquierdo del cerebro es el lado creativo, mientras que el hemisferio derecho es el responsable de las emociones.
muyinteresante.es
El cerebro humano evolucionó para tener dos mitades y este diseño dual nos aporta ciertos beneficios especiales, según sugiere una nueva investigación llevada a cabo por científicos del Departamento de Biopsicología del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad Ruhr de Bochum (Alemania)
Ya sabemos desde hace mucho que las diferentes mitades del cerebro humano desempeñan distintas funciones. Por ejemplo, la mitad izquierda -o hemisferio izquierdo- es generalmente la responsable del lenguaje y el habla, mientras que el hemisferio derecho controla generalmente las emociones y el reconocimiento facial.
Uno los beneficios de tener dos mitades es que tener una zona concreta del cerebro que es responsable de realizar una tarea específica y compleja puede hacer que sea más fácil para una persona realizar esta tarea correctamente, según comentan los autores.
Además, esta especialización podría facilitar el trabajo para el cerebro de cara a realizar muchas funciones diferentes a la vez. En otras palabras, si una parte del cerebro se ocupa de una función específica como el lenguaje y el habla, queda libre otra parte para otra cosa, como puede ser el reconocimiento facial; lo que, a su vez, permite que el cerebro haga 'malabares' con funciones distintas de una forma muy eficiente.
Por si esto fuera poco, parece que también existen beneficios de esta división dual para el desarrollo de habilidades cognitivas, incluyendo la comunicación verbal y las habilidades de lectura.
Hasta la década de 1970 los científicos creían que la naturaleza asimétrica del cerebro era una característica exclusiva de los seres humanos. Diversos experimentos demostraron que tales asimetrías también podían hallarse en otros animales, como los pinzones, las ratas o los pollos. Estudios recientes evidenciaron que, de hecho, podemos hallarlas hasta en los invertebrados como gusanos, babosas y abejas.
Pese a los datos recientes, aún se necesita mucha más investigación para comprender completamente las complejidades de la asimetría cerebral, dijeron los investigadores. En última instancia, estudiar esta asimetría cerebral podría ayudar a los investigadores a entender mejor cómo está organizado el cerebro.
El hemisferio izquierdo del cerebro es el lado creativo, mientras que el hemisferio derecho es el responsable de las emociones.
muyinteresante.es
El cerebro humano evolucionó para tener dos mitades y este diseño dual nos aporta ciertos beneficios especiales, según sugiere una nueva investigación llevada a cabo por científicos del Departamento de Biopsicología del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad Ruhr de Bochum (Alemania)
Ya sabemos desde hace mucho que las diferentes mitades del cerebro humano desempeñan distintas funciones. Por ejemplo, la mitad izquierda -o hemisferio izquierdo- es generalmente la responsable del lenguaje y el habla, mientras que el hemisferio derecho controla generalmente las emociones y el reconocimiento facial.
Uno los beneficios de tener dos mitades es que tener una zona concreta del cerebro que es responsable de realizar una tarea específica y compleja puede hacer que sea más fácil para una persona realizar esta tarea correctamente, según comentan los autores.
Además, esta especialización podría facilitar el trabajo para el cerebro de cara a realizar muchas funciones diferentes a la vez. En otras palabras, si una parte del cerebro se ocupa de una función específica como el lenguaje y el habla, queda libre otra parte para otra cosa, como puede ser el reconocimiento facial; lo que, a su vez, permite que el cerebro haga 'malabares' con funciones distintas de una forma muy eficiente.
Por si esto fuera poco, parece que también existen beneficios de esta división dual para el desarrollo de habilidades cognitivas, incluyendo la comunicación verbal y las habilidades de lectura.
Hasta la década de 1970 los científicos creían que la naturaleza asimétrica del cerebro era una característica exclusiva de los seres humanos. Diversos experimentos demostraron que tales asimetrías también podían hallarse en otros animales, como los pinzones, las ratas o los pollos. Estudios recientes evidenciaron que, de hecho, podemos hallarlas hasta en los invertebrados como gusanos, babosas y abejas.
Pese a los datos recientes, aún se necesita mucha más investigación para comprender completamente las complejidades de la asimetría cerebral, dijeron los investigadores. En última instancia, estudiar esta asimetría cerebral podría ayudar a los investigadores a entender mejor cómo está organizado el cerebro.
11/5/17
La hepatitis C, ligada a un mayor riesgo de Parkinson [11-5-17]
La hepatitis C, ligada a un mayor riesgo de Parkinson
- La enfermedad de Parkinson es considerada el segundo trastorno cerebral degenerativo más común después de la enfermedad de Alzheimer
- No obstante, los expertos reconocen que se necesita más investigación para determinar este vínculo.
El virus de la hepatitis C puede estar vinculado con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson, según concluye un estudio publicado este miércoles en la edición digital de 'Neurology', la revista médica de la Academia Americana de Neurología. La enfermedad de Parkinson es considerada el segundo trastorno cerebral degenerativo más común después de la enfermedad de Alzheimer mientras que la hepatitis C es una infección del hígado causada por un virus.
"Hay muchos factores que juegan claramente un papel en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson, incluyendo factores ambientales", ha comentado el autor del estudio, Chia-Hung Kao, de la Universidad Médica China en Taichung (Taiwán).
Este estudio en todo el país, utilizando la Base de Datos Nacional de Investigación de Seguros de Salud de Taiwán, sugiere que la hepatitis causada específicamente por el virus de la hepatitis C puede elevar el riesgo de desarrollar la enfermedad. No obstante, los expertos reconocen que se necesita más investigación para determinar este vínculo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que de 130 a 150 millones de personas tienen hepatitis C en todo el mundo. Aunque la hepatitis C puede provocar una enfermedad grave, muchas personas tienen pocos síntomas y no se dan cuenta que poseen el virus, especialmente al principio.
Las transfusiones de sangre
El virus se transmite por compartir agujas, lesiones con agujas en los proveedores de atención de salud y durante el nacimiento de madres infectadas. En Taiwán, durante el tiempo del estudio, las transfusiones de sangre eran la causa más común del virus.
El análisis incluyó a 49.967 personas con hepatitis y 199.868 personas sin hepatitis, ubicando a los que padecían el virus en tres grupos: las personas infectadas con el virus de la hepatitis B (71 por ciento), con hepatitis C (21 por ciento) y los que tenían ambos virus (8 por ciento).
Los participantes fueron seguidos durante una media de 12 años y entre los que tenían hepatitis, 270 desarrollaron la enfermedad de Parkinson, incluyendo 120 personas con hepatitis C. Entre los que no estaban infectados con el virus de la hepatitis, 1.060 desarrollaron la enfermedad de Parkinson.
Una vez que los investigadores controlaron factores como la edad, el sexo, la diabetes y la cirrosis, encontraron que las personas con hepatitis C presentaban casi un 30 por ciento más probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson que aquellas sin hepatitis.
25/4/17
9 claves para ejercitar las neuronas [25-4-17]
9 claves para ejercitar las neuronas
Igual que el gimnasio mejora la forma física, la mente necesita estímulos para no quedarse fofa, sobre todo según cumplimos años.
La buena noticia es que no hay que hacer grandes esfuerzos: estos nueve pequeños cambios en tu vida diaria prometen grandes resultados.
Haz solo una cosa cada vez
La tan en boga multitarea no se sostiene desde el punto de vista neurocientífico: está demostrado que el cerebro es incapaz de tomar dos decisiones a la vez. Forzado a repartir la atención, desciende su rendimiento y se estresa. Para evitarlo, los expertos proponen enfocar el ocio en una única actividad. Leer, cocinar o hacer manualidades mejora la concentración y reduce el riesgo de sufrir deterioro cognitivo en casi un 50 %.
Practica el neuróbic
Cepillarte los dientes con la mano no dominante, ducharte con los ojos cerrados o conducir con guantes son “algunos modos ingeniosos de engrasar los circuitos de la atención”, explica el neurólogo Lawrence Katz en su libro La mente despierta. Porque nuestro cerebro necesita estímulos inesperados para mejorar la memoria y los pensamientos lógico y creativo. Neuróbic es el nombre que dio Katz a esos ejercicios, definidos por él como “llevar a cabo las tareas diarias de una manera ligeramente distinta”.
No te quedes parado
Nuestra masa encefálica disfruta como una enana de las horas que le dedicamos al gimnasio o al running, pues le proporcionan un suministro extra de sangre, cargada de oxígeno y nutrientes. Ni siquiera hay que cansarse: según un trabajo científico realizado en 2011, treinta minutos de caminata intensa al día resultan más que suficientes. Y en las personas mayores de 65 años, tres días a la semana de actividad física pueden reducir el riesgo de demencia en un nada despreciable 38 % .
Come con cabeza
El aceite de oliva, las frutas, las verduras de todos los colores, las legumbres y el pescado constituyen la base de la dieta mediterránea, un modelo de alimentación con grandes beneficios. Mientras que el azúcar en exceso puede dañar el hipocampo –centro de operaciones de la memoria–, una investigación reciente apunta a que un menú rico en productos frescos y que incluya pescado al menos dos veces por semana previene la demencia e incluso frena sus síntomas.
Aprende idiomas o música
A medida que envejecemos, el cerebro se acostumbra a llevar a cabo tareas que le resultan familiares, y tiende a apalancarse. Hay menos estrés, cierto, pero esa tranquilidad, esa rutina, no es buena para las neuronas. Aprender idiomas constituye un excelente revulsivo y protege frente al deterioro cognitivo: puede retrasar la aparición del alzhéimer en hasta cinco años. A los valientes quizá los seduzca más aprender a tocar un instrumento musical, una de las formas más exigentes y eficaces de estimulación mental, con efectos profundos y duraderos.
Ábrete a los demás
Para fertilizar el cerebro, nada mejor que conocer gente nueva, salir con los amigos o charlar un rato: las relaciones interpersonales ofrecen más beneficios que otras técnicas socorridas para revitalizar la mente, como resolver sudokus o crucigramas. De hecho, según un estudio realizado en Suecia, quienes viven solos o conservan pocos lazos sociales tienen un 60 % más posibilidades de sufrir demencia.
Duerme como un bebé
Si no descansamos adecuadamente por la noche, lo más probable es que se vean afectados nuestro estado de ánimo, la motivación, el juicio y la percepción de los acontecimientos. Y, más importante aún, nos fallará la memoria. Centenares de investigaciones apuntan a que el cerebro no se apaga cuando dormimos, sino que se dedica a consolidar y archivar recuerdos.
Alivia tensiones
El estrés es un mecanismo natural, pero hace estragos entre la población occidental. En dosis excesivas, acarrea serias consecuencias para la salud y, según un estudio llevado a cabo por científicos del Instituto Karolinska de Estocolmo, incrementa el peligro de desarrollar demencia. El yoga, aliado con la meditación, es ideal para relajar la mente y entrenar el cuerpo, con efectos impresionantes desde el primer día.
Échate unas risas
Reírse es, sin duda, una medicina eficaz: ejercita los músculos, reduce el estrés y libera hormonas que contribuyen a generar una sensación de bienestar. Pero además una buena carcajada reactiva las conexiones neuronales. Como demuestra un estudio realizado en Japón, las personas octogenarias que simplemente asistieron a una comedia de veinte minutos una vez a la semana ya experimentaron mejoras perceptibles en sus síntomas de deterioro cognitivo.
Igual que el gimnasio mejora la forma física, la mente necesita estímulos para no quedarse fofa, sobre todo según cumplimos años.
La buena noticia es que no hay que hacer grandes esfuerzos: estos nueve pequeños cambios en tu vida diaria prometen grandes resultados.
Haz solo una cosa cada vez
La tan en boga multitarea no se sostiene desde el punto de vista neurocientífico: está demostrado que el cerebro es incapaz de tomar dos decisiones a la vez. Forzado a repartir la atención, desciende su rendimiento y se estresa. Para evitarlo, los expertos proponen enfocar el ocio en una única actividad. Leer, cocinar o hacer manualidades mejora la concentración y reduce el riesgo de sufrir deterioro cognitivo en casi un 50 %.
Practica el neuróbic
Cepillarte los dientes con la mano no dominante, ducharte con los ojos cerrados o conducir con guantes son “algunos modos ingeniosos de engrasar los circuitos de la atención”, explica el neurólogo Lawrence Katz en su libro La mente despierta. Porque nuestro cerebro necesita estímulos inesperados para mejorar la memoria y los pensamientos lógico y creativo. Neuróbic es el nombre que dio Katz a esos ejercicios, definidos por él como “llevar a cabo las tareas diarias de una manera ligeramente distinta”.
No te quedes parado
Nuestra masa encefálica disfruta como una enana de las horas que le dedicamos al gimnasio o al running, pues le proporcionan un suministro extra de sangre, cargada de oxígeno y nutrientes. Ni siquiera hay que cansarse: según un trabajo científico realizado en 2011, treinta minutos de caminata intensa al día resultan más que suficientes. Y en las personas mayores de 65 años, tres días a la semana de actividad física pueden reducir el riesgo de demencia en un nada despreciable 38 % .
Come con cabeza
El aceite de oliva, las frutas, las verduras de todos los colores, las legumbres y el pescado constituyen la base de la dieta mediterránea, un modelo de alimentación con grandes beneficios. Mientras que el azúcar en exceso puede dañar el hipocampo –centro de operaciones de la memoria–, una investigación reciente apunta a que un menú rico en productos frescos y que incluya pescado al menos dos veces por semana previene la demencia e incluso frena sus síntomas.
Aprende idiomas o música
A medida que envejecemos, el cerebro se acostumbra a llevar a cabo tareas que le resultan familiares, y tiende a apalancarse. Hay menos estrés, cierto, pero esa tranquilidad, esa rutina, no es buena para las neuronas. Aprender idiomas constituye un excelente revulsivo y protege frente al deterioro cognitivo: puede retrasar la aparición del alzhéimer en hasta cinco años. A los valientes quizá los seduzca más aprender a tocar un instrumento musical, una de las formas más exigentes y eficaces de estimulación mental, con efectos profundos y duraderos.
Ábrete a los demás
Para fertilizar el cerebro, nada mejor que conocer gente nueva, salir con los amigos o charlar un rato: las relaciones interpersonales ofrecen más beneficios que otras técnicas socorridas para revitalizar la mente, como resolver sudokus o crucigramas. De hecho, según un estudio realizado en Suecia, quienes viven solos o conservan pocos lazos sociales tienen un 60 % más posibilidades de sufrir demencia.
Duerme como un bebé
Si no descansamos adecuadamente por la noche, lo más probable es que se vean afectados nuestro estado de ánimo, la motivación, el juicio y la percepción de los acontecimientos. Y, más importante aún, nos fallará la memoria. Centenares de investigaciones apuntan a que el cerebro no se apaga cuando dormimos, sino que se dedica a consolidar y archivar recuerdos.
Alivia tensiones
El estrés es un mecanismo natural, pero hace estragos entre la población occidental. En dosis excesivas, acarrea serias consecuencias para la salud y, según un estudio llevado a cabo por científicos del Instituto Karolinska de Estocolmo, incrementa el peligro de desarrollar demencia. El yoga, aliado con la meditación, es ideal para relajar la mente y entrenar el cuerpo, con efectos impresionantes desde el primer día.
Échate unas risas
Reírse es, sin duda, una medicina eficaz: ejercita los músculos, reduce el estrés y libera hormonas que contribuyen a generar una sensación de bienestar. Pero además una buena carcajada reactiva las conexiones neuronales. Como demuestra un estudio realizado en Japón, las personas octogenarias que simplemente asistieron a una comedia de veinte minutos una vez a la semana ya experimentaron mejoras perceptibles en sus síntomas de deterioro cognitivo.
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