30/12/15

Wing: gadget cuantifica tu capacidad pulmonar *



Wing: gadget cuantifica tu capacidad pulmonar

Con el avance de la tecnología está surgiendo una nueva generación de accesorios especializados para medir la capacidad pulmonar con precisión, y prevenir así afecciones respiratorias.


El dispositivo que se llama Wing, es un pequeño dispositivo que se conecta al smartphone, capaz de medir no sólo la cantidad de aire que podés soplar en un segundo, sino también la velocidad a la que podés aspirar.

Todos los datos se van registrando en una aplicación que muestra gráficas de seguimiento y ofrece consejos.

Básicamente un sensor de tamaño de bolsillo que, junto a una aplicación, te permite registrar y entender aquello que afecta a los pulmones, como los medicamentos y los factores desencadenantes.

El dispositivo cuenta de una boquilla por la que tenemos que soplar aire con fuerza durante unos segundos, para que los sensores internos capten cuánto aire estemos expulsando y a qué velocidad.

Wing es un compañero ideal para pacientes con asma, o cualquier otra enfermedad pulmonar (como EPOC, fibrosis quística, etc), para poder conocer y cuantificar la capacidad pulmonar diaria.

Sus creadores se encargan de aclarar que el dispositivo puede también ayudar a deportistas que busquen mejorar su rendimiento, músicos de instrumentos de viento y vocalistas, por ejemplo.

El gadget pretende salir al mercado en agosto de 2016, a un precio de 90 dólares, en versión Android y iOS.

13/11/15

La lactancia materna podría no ayudar a prevenir las alergias en los niños, señala un estudio *


La lactancia materna podría no ayudar a prevenir las alergias en los niños, señala un estudio

Pero al menos un pediatra se muestra escéptico ante el hallazgo, e insta a las madres a amamantar

Los niños amamantados son igual de propensos a contraer alergias que los niños alimentados con fórmula, sugiere una investigación preliminar.

Pero el estudio, que analizó los expedientes médicos de casi 200 niños de 4 a 18 años de edad, comparó a los que habían sido amamantados "en cualquier momento" (independientemente de la duración) con los que solo habían tomado fórmula. Los resultados discrepan de la creencia popular que indica que amamantar podría proteger a los niños de una variedad de infecciones y otras enfermedades, como las alergias.

"Creemos que la lactancia materna previene muchas alergias, pero sorprendentemente hallamos que los niños [de ambos grupos] tenían unas cantidades similares de alergias", señaló la autora del estudio, la Dra. Quindelyn Cook, médica residente en pediatría del Centro Médico de la Universidad de Chicago.

"No hay duda de que las madres deben seguir amamantando", añadió Cook. "Definitivamente hay que estudiar esto a mayor escala".

El estudio de Cook se presentó el jueves en la reunión anual del Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología (American College of Allergy, Asthma and Immunology) en San Antonio, Texas. Las investigaciones presentadas en conferencias científicas normalmente no han sido revisadas por profesionales ni publicadas, y los resultados se consideran preliminares.

Las alergias a los alimentos, cutáneas y respiratorias se hallan entre las afecciones médicas más comunes de los niños en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Las alergias cutáneas y a los alimentos ocurren cuando el sistema inmunitario reacciona a las sustancias ambientales que por lo general se consideran inocuas. Estas alergias aumentaron sustancialmente en los niños entre 1997 y 2011, según los CDC.

Cook y sus colaboradores revisaron los expedientes médicos de 194 pacientes en una clínica pediátrica de alergias e inmunología durante cuatro años que fueron diagnosticados con alergias al heno confirmadas por una prueba de pinchazos en la piel. Los niños se dividieron en dos grupos, que incluían a 134 que habían sido amamantados y a 60 que solo habían consumido fórmula.

Ambos grupos tenían cantidades similares de niños con fiebre del heno, asma, eczema (una afección de la piel) y alergias a los alimentos.

Pero un pediatra señaló que comparar a los niños que habían sido amamantados "en cualquier momento" con los niños alimentados con fórmula no servía para analizar el vínculo entre las alergias y la alimentación infantil.

"Muchas madres amamantan en el cunero [del hospital] y durante un cierto periodo en casa, y entonces cambian a la fórmula, de forma que no se puede sacar ninguna conclusión en lo absoluto a partir de este estudio", enfatizó el Dr. Charles Shubin, director de pediatría de Mercy Family Care, en Baltimore. "Este estudio no ayuda a clarificar el tema porque se realizó muy mal. Hay una gran diferencia entre un niño al que se ha amamantado alguna vez y un niño al que se ha amamantado de forma exclusiva".

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) recomienda que los bebés sean amamantados al menos durante los primeros 12 meses, y que tomen leche materna de forma exclusiva en los primeros seis meses de vida.

En este centro pediátrico de un barrio marginado, "hay muy poca lactancia materna exclusiva" entre las nuevas madres, apuntó Shubin. Y no tiene suficiente información para saber si la lactancia materna exclusiva alteraría significativamente el riesgo de los niños de contraer una alergia.

"Nuestro dilema es que todavía no hemos convencido a la gente de que la lactancia materna exclusiva es lo mejor. Los porcentajes no son lo que deberían", lamentó. "Animo a las madres a amamantar todo lo que puedan".
 

28/10/15

Así funcionan las neuronas espejo *


Así funcionan las neuronas espejo

¿Sabías que a los dos o tres días de nacer los bebés ya distinguen una cara alegre de una triste? ¿Y que ver un rostro con expresión de asco activa nuestro cerebro exactamente del mismo modo que lo hace un olor desagradable? ¿O que cuando un bailarín clásico ve a un sujeto danzar sus neuronas motoras se activan en mayor grado que las del cerebro de un bailarín de capoira o de alguien que no ha bailado profesionalmente en su vida? Son algunos de los detalles que desvela el libro Las neuronas espejo (Paidós, 2006), una obra en la que Giacomo Rizzolatti, galardonado en 2011 con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación, desvela qué son las neuronas espejo y cómo se activan tanto cuando realizamos una acción determinada en primera persona como cuando vemos que otras personas las realizan. Eso explica por qué captamos de manera inmediata el significado de las acciones de los demás y comprendemos, casi sin darnos cuenta, sus intenciones y emociones. las neuronas espejo nos permiten explicar la imitación, así como la empatía, incluso el altruismo y el comportamiento social.

En este libro, Rizzolatti cuenta de primera mano algunas de sus investigaciones y hallazgos, que según el jurado del último Premio Príncipe de Asturias se consideran “entre los más importantes de la neurobiología, cambiando nuestra forma de entender el cerebro, desde los tiempos del profesor Santiago Ramón y Cajal” y “abren nuevos caminos para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer y el parkinson, así como para la comprensión y el posible tratamiento del autismo”.